Carlos Alzugaray: “La Administración Trump estaba buscando la excusa para tomar medidas agresivas que redujeran a cero los intercambios diplomáticos”.

Foto: Sarah Klein/ Especial para Tampa Bay Times

Presentamos las respuestas del embajador y doctor Carlos Alzugaray Treto. El profesor Alzugaray, de amplia carrera, ha ocupado distintas responsabilidades en nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores; ha sido Jefe de Misión en Bélgica y Luxemburgo y Representante de Cuba ante la Unión Europea. También fue Vicerrector del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). En esta ocasión, el embajador Alzugaray opina que al parecer “la Administración Trump estaba buscando la excusa para tomar medidas agresivas que redujeran a casi cero los intercambios diplomáticos”. Además el profesor afirma “que en muchos aspectos estamos en la situación previa a 1977, en que ni siquiera había Secciones de Intereses ocupándose de temas consulares y de trámites.”

¿Cuál es su análisis sobre las condiciones en las que el gobierno de Estados Unidos ha tomado estas medidas? ¿Está Ud. de acuerdo con ellas?

Evidentemente, se trata de la utilización de un oscuro pretexto, aún no aclarado, para llevar adelante lo que el Presidente Trump, a instancias de Marco Rubio, anunció el 16 de junio: cancelar los acuerdos alcanzados entre Raúl Castro y Barack Obama. Aunque no se han roto las relaciones diplomáticas, ni se ha expulsado al Embajador cubano de Washington (medidas que podrían haber sido consideradas, pero que no se llevaron adelante porque constituyen lo que podríamos llamar “la opción nuclear”) en la situación actual ninguna de las dos embajadas podrá funcionar normalmente. Por supuesto que no estoy de acuerdo con las medidas y me parecen totalmente inaceptables las argumentaciones de la parte norteamericana.

¿Cuáles podrían ser las consecuencias de estos hechos para el estado actual de las relaciones entre los distintos actores no estatales de ambos países?

Las consecuencias son totalmente negativas. Y afectan, en primerísimo lugar, a los ciudadanos cubanos, cubanoamericanos y norteamericanos. Siempre ha sido difícil y complicado hacer cualquier gestión de visa, notarial y de pasaporte entre ambos países debido al bloqueo o sanciones económicas. Ahora se harán más difíciles aún. Llama la atención que el Departamento de Estado expulsó a todos los funcionarios cubanos que trabajan en la Sección Económico-Comercial de la Embajada. La decisión de que los cubanos ahora tenemos que hacer las gestiones de visa en terceros países parece un chiste, sino fuera por la tragedia personal que significa para muchas familias. Los costos de la visa ya son de por sí altos para cualquier cubano. Muy pocos contarían con los medios o las posibilidades para irse a México, República Dominicana o Panamá, por ejemplo, para esperar allí una entrevista. Además, se requeriría la visa de esos países.

¿Cree usted que existe la voluntad política de ambos gobiernos para superar este obstáculo, o es el comienzo del deterioro (de nuevo) de la relación bilateral?

De la actuación de ambos gobiernos en esta crisis queda claro el contraste entre ambos. Mientras el gobierno cubano ha intentado hallar una solución que signifique la protección de los funcionarios norteamericanos, el gobierno norteamericano se ha apresurado a tomar decisiones muy negativas sin que se tenga una información conclusiva sobre lo que pasó y dónde están las causas. El contraste entre la posición de Estados Unidos y la de Canadá, que también anunció que había funcionarios afectados de la misma manera que los norteamericanos, dice mucho de cuál es la voluntad de uno y de otro.

Canadá, que condujo también una investigación exhaustiva con la cooperación de las autoridades, mantiene su Embajada en La Habana con todas sus atribuciones. Incluso, anunció que buscaría fórmulas para ayudar a Cuba después del Huracán Irma. Parecería que la Administración Trump estaba buscando la excusa para tomar medidas agresivas que redujeran a casi cero los intercambios diplomáticos.  Creo que a Cuba no le queda otra opción que resistir y, como decimos acá, “capear el temporal”. Pero no puede bajar la guardia. Es lícito suponer que se seguirá buscando excusas para retrotraer las relaciones al pasado. Hoy puede decirse que en muchos aspectos estamos en la situación previa a 1977 en que ni siquiera había Secciones de Intereses ocupándose de temas consulares y de trámites.

¿Cómo influiría este conflicto en el nuevo gobierno cubano que asumirá en 2018?

El nuevo gobierno cubano no tiene muchas opciones, salvo la de mantener la resistencia y, como dije, “capear el temporal”. Quizás este sea el momento para buscar fórmulas que permitan acelerar la reforma económica con vistas a lograr algo que debería ser el norte de su actuación: alcanzar niveles de crecimiento económico que satisfagan las crecientes demandas de la sociedad por un modelo que produzca prosperidad y sustentabilidad con equidad para así hacer inoperante las sanciones económicas unilaterales, extra-territoriales e ilegales de Estados Unidos.

Es difícil predecir cuál será la actitud del gobierno norteamericano. Se percibe que a su interior hay contradicciones en cuanto a cómo relacionarse con Cuba. En los organismos estatales, en el Congreso y en la sociedad hay interés por continuar con el proceso de normalización. Ello conviene a los intereses nacionales de Estados Unidos. Sin embargo, el Presidente parece empeñado en ignorar los consejos de los funcionarios del gobierno y en hacer lo que recomienda Marco Rubio. En esa puja, Marco Rubio se ha anotado varios tantos. No ha ganado totalmente pero estamos al principio del mandato de Trump. Van a ser cuatro largos años.

 

VER EN ESTE DOSSIER

La “guerra de los decibeles”: hablan los expertos

William M. LeoGrande: “La verdadera motivación de estas duras sanciones es la oposición del gobierno Trump a la política del presidente Barack Obama de normalizar las relaciones con Cuba”

William M. LeoGrande: “The real motivation for such harsh sanctions is the Trump administration’s opposition to President Barack Obama’s policy of normalizing relations with Cuba”

Domingo Amuchástegui: “Lo que buscan es el colapso económico, político y social en Cuba”

Richard Feinberg y Harold Trinkunas: “La hostilidad hacia Cuba perjudica a los intereses de Estados Unidos”

Michael J. Bustamante: “Me cuesta trabajo entender la expulsión de los diplomáticos cubanos”

Geoff Thale: “El tamaño del recorte del personal diplomático se parece mucho a una medida de castigo, no a una de seguridad”

Geoff Thale: “The size of the personnel cut looks a lot like a punitive measure, not a safety one”

Michael Camilleri: “Ha ocurrido un deterioro significativo en las relaciones bilaterales y parece probable que permanezca durante toda la Administración Trump”

Michael Camilleri: “A significant deterioration in bilateral relations has occurred and appears likely to last for the duration of the Trump Administration”

Sarah Stephens: “Los de línea dura en Estados Unidos tendrán un problema entre manos si tratan de arrastrar las relaciones bilaterales hacia la Guerra Fría”.

Sarah Stephens: “I think the hardliners in the U.S. will have a fight on their hands if they try to drag U.S.-Cuba relations back into the era of the Cold War”.

Paul W. Hare: “Rusia, China, Irán y otros estarán consolidando sus relaciones con Cuba, mientras Estados Unidos vuelve a su papel de adversario”

Paul W. Hare: “Russia, China, Iran and others will be eagerly consolidating their relations as the US returns to its role of adversary”

Randy Pestana: “El presidente Trump sintió la necesidad de traer a los republicanos cubanos de “línea dura” a su lado”

Randy Pestana: “President Trump felt it necessary to bring in the hardline Cuba republicans to his side”

Arturo López-Levy: “Raúl Castro caminó “la milla extra” para no ser responsable por dinámicas de ruptura”

Emily Mendrala: “La forma en que se llevaron a cabo las expulsiones de los diplomáticos cubanos sugiere la presencia de influencia política por parte de los que se oponen a un mayor compromiso entre personas y empresas de Estados Unidos y Cuba”.

Emily Mendrala: “The manner in which the expulsions were carried out suggests political influence from those who oppose increased engagement between U.S. and Cuban people and businesses”.

Ted Henken: “Me parece muy precipitada y agresiva la medida de obligar a la Embajada de Cuba en Washington a reducir sustancialmente su presencia diplomática en Estados Unidos”.

 

Sobre los autores
Carlos Alzugaray Treto 8 Artículos escritos
(La Habana, 1943). Diplomático, profesor y escritor. Licenciado en Diplomacia. Licenciado en Historia. Máster en Historia Contemporánea. Doctor en Ciencias Históricas. Estudios en la Universidad de La Habana y la Universidad de Sofía de Japón. ...
Luis Carlos Battista 36 Artículos escritos
La Habana (1988). Licenciado en Derecho por la Universidad de La Habana y en Relaciones Internacionales por Florida International University (FIU). Ha publicado sobre las relaciones exteriores de Cuba y Estados Unidos en espacios como OnCuba Magazine...
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