Circuito institucional de creación fílmica y nuevas formas de producción independiente

Escena del filme Casa Vieja, de Lester Hamlet. Foto: La Jiribilla

– Luego de varias décadas donde la creación fílmica cubana estaba concentrada alrededor del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC) u otras instituciones oficiales, se ha visto, en los últimos años, un desplazamiento notable hacia otras formas de producción más independientes. ¿Por qué creen se ha producido este fenómeno? ¿Sienten que el anterior modelo debe ser transformado, o piensan que ya está agotado?

db Estudios: El surgimiento de un audiovisual independiente de la industria es el resultado de un proceso natural donde influyen varios factores. Primero, ya es conocido que el avance tecnológico ha permitido un acceso directo a los medios necesarios para realizar un filme. En este momento existe en Cuba (fuera de la industria) una gama diversa (tanto de equipamientos técnicos, como de servicios), capaces de asumir el proceso y término de un audiovisual con todos los estándares internacionales de distribución.

Desde el punto de vista financiero la apertura y accesibilidad a Internet, si bien no puede definirse como óptima en nuestro país, sí constituye una puerta abierta hacia los fondos y festivales que promueven el nacimiento, desarrollo y comercialización de productos audiovisuales en sus diferentes categorías. De manera proporcional, vale destacar un aumento considerable de información y preparación de los productores en términos de búsqueda de financiamiento o cualquier tipo de apoyo que impulse y haga realidad su proyecto en las pantallas. Por otro lado, el presente es un hervidero de contradicciones, y los jóvenes realizadores heredan un impulso legítimo de contar su realidad, desde ángulos que, en muchos casos, no son de interés para las instituciones oficiales.

El modelo industrial de nuestro cine sí está obsoleto, estancado en el tiempo (desde las temáticas por las que apuesta, hasta el diseño en términos de engranaje y viabilidad de todo el proceso productivo). ¿Está agotado? Nunca estará agotado un espacio institucional que apueste por el desarrollo cinematográfico de un país, en tanto represente y defienda los intereses de su realidad, pero no debe ser un freno a las alternativas independientes que trabajan paralelamente en esa misma dirección.

Espiral: Siempre existieron realizadores con inquietudes y proyectos audiovisuales que se distanciaban de las propuestas que tenían las instituciones. Pero había un problema, los medios para filmar y post-producir resultaban extremadamente costosos y estaban en manos de esos organismos. Con el desarrollo de la tecnología este panorama fue cambiando poco a poco.

En julio de 1995 llega el primer Sistema de Edición no Lineal (AVID) a Cuba. Eso comenzó a permitir una mayor libertad a la hora de editar y de post-producir materiales filmados en diferentes formatos. A partir de ese momento se comienzan a aglutinar (alrededor del AVID), diferentes realizadores que no estaban vinculados directamente con el ICAIC y que pertenecían a una nueva generación. Entre ellos estaban Aarón Vega, Josep Rodríguez, Pavel Giroud, Ian Padrón, Lester Hamlet, Leandro Martínez Cubela, Jorge Luis Sánchez y otros que ahora pudiera olvidar. Vale la pena destacar que la Dirección del ICAIC de aquel momento propició que se produjera ese acercamiento.

La posterior llegada de otros AVIDs a diferentes instituciones generó fenómenos similares, aunque en menor escala. Todo esto, unido a la posibilidad de filmar publicidad, video clips y documentales (opciones que se daban en aquel momento); fue creando la conciencia de que se podían producir audiovisuales en paralelo con las instituciones.

Más tarde (finales de los años 90 y principios del 2000), surge el formato DVCam y mini DV. Las cámaras se abaratan y comienzan a aparecer los primeros Sistemas de Edición no Lineal en las casas. Los equipos de filmación con muy buenas prestaciones, comenzaban a tener un precio asequible y la post-filmación completa se podía realizar en una computadora, donde solo se dependía del programa y no de costosos hardwares. Surgen, entonces, los grupos de creación (llamados “Productoras Independientes”) en paralelo con las instituciones. A mediados del 2006 llega la primera cámara de alta definición a Cuba. Y no fue precisamente de mano de una institución, sino que llegó a una de estas productoras independientes.

Desde ahí hasta la fecha el incremento y la actualización tecnológica no han dejado de producirse. Los grupos de trabajo relacionados con el audiovisual se han diversificado. Aparecen equipos dedicados a la creación y producción, a la gestión de proyectos, a la renta de equipos, a la post-filmación, al diseño y mezcla de la banda sonora, a los VFX, etc. Pero incluso, existen muchos especialistas que trabajan de forma individual, sin estar asociados a una “productora”.

Toda esta explicación sobre la evolución histórica de las maneras no institucionales de producir el audiovisual, la he realizado para concluir que este fenómeno ha ocurrido como un resultado lógico y coherente con el desarrollo tecnológico y las necesidades de contar historias. A nadie se le ocurrió de la nada organizar una “productora independiente”. Ello surgió debido a las circunstancias objetivas que se fueron creando. En otro momento esto hubiera sido impensable dentro de las condiciones económicas y sociales de Cuba.

Ahora, ¿ello significa que deban desaparecer las Productoras dentro de las instituciones? Yo creo que no. Hay un conjunto de materiales audiovisuales que resultan de interés para esos organismos y que responden a formas y presupuestos de producción muy particulares. Esos trabajos deben ser asumidos por las instituciones. Pero también podemos preguntarnos: ¿si existen Productoras dentro de las instituciones, deben desaparecer las “productoras independientes”? La respuesta es definitivamente NO. Ambas formas de producir son complementarias y no antagónicas.

DTS producciones: Creo que la necesidad de hacer cine supera las barreras institucionales en todas partes del mundo. No son pocas las personas que desean dedicarse a este arte y que tienen necesidad de expresarse mediante este medio, y que no pertenecen o no encuentran cabida dentro de las instituciones oficiales. Esto, unido al desarrollo de la tecnología y a su creciente entrada en el país, ha potenciado la posibilidad de que surja y se desarrolle la producción de cine independiente en Cuba; tal y como ha ocurrido en el resto del mundo. Considero que es un proceso dialéctico, de desarrollo natural, que no significa necesariamente que el modelo anterior haya sido agotado, sino que debe desarrollarse y, por tanto, ser transformado.

En todas partes del mundo existen las grandes industrias, estudios o instituciones, encargadas de producir cine y en muchos países son, incluso, subsidiadas por los gobiernos. Pienso que el ICAIC puede seguir funcionando desde esta perspectiva, sin que esto le impida convivir con las producciones independientes, y que ambas formas de hacer puedan, en distintos momentos, imbricarse. Al final creo que lo importante es el cine, nuestro cine, que este crezca y cada año sean más las producciones que se realicen, que recuperemos nuestro espacio en la palestra internacional y que aumente el prestigio del cine cubano. El cómo se hace (independiente, institucional o ambas), debería ser lo de menos; desde este punto de vista, creo que el fin sí justifica los medios: lo importante es hacer cine.

Ricardo Figueredo: Las formas de producción independientes se han esparcido gracias a la llegada de la era digital; pero también por la falta de acogida que las instituciones brindan a proyectos que no les interesan y que, entonces, deben buscar otros caminos. Ahora mismo no me queda claro cómo funciona la selección de proyectos en el ICAIC. ¿Dónde se entregan los guiones? ¿Quiénes los leen o analizan? No hay respuestas, no sabes si están o no interesados, si hay algo que debas cambiar. En fin, los jóvenes que se gradúan de dirección de la Facultad de Medios Audiovisuales del ISA (FAMCA) o de la Escuela Internacional de San Antonio de los Baños (EICTV) quieren hacer sus proyectos y no están incluidos en el desconocido presupuesto que tiene el ICAIC para hacer las películas del año y, entonces, tienen pocas opciones. Pueden irse del país, buscar ayudas de las (mal vistas) embajadas, o aplican a fondos internacionales que demandan de Internet y de gestiones personales.

Por otro lado el ICAIC, como institución estatal, está ahogado en la burocracia y la incoherencia. Todo lo que se compra para una película debe ser hecho a través de papeles, firmas y cheques, que demoran excesivamente cualquier gestión, en un mundo que puede funcionar perfectamente con tarjetas de pagos. En el año 2012 produje el documental La isla y los signos, que ganó el prestigioso premio DOCTV, que daba un sustancioso presupuesto para hacerlo. Los problemas burocráticos no solo se resumían a la lenta tramitación de los cheques, sino también a que me veía obligado a hacer todo tipo de inventos para romper con las numerosas trabas, que pusieron en peligro la realización de la obra.

No pienso que el sistema industrial que trata de llevar el ICAIC sea un sistema agotado. Tiene todas las condiciones logísticas y patrimoniales para funcionar como tal, pero está mal administrado y carece de productores creativos, del tipo del ya fallecido Camilo Vives, que era capaz de buscar financiamiento internacional y garantizar que la autoridad cinematográfica de nuestro país tuviera un diapasón de películas para todos los públicos.

Sobre los autores
db Estudios 5 Artículos escritos
Está integrado por cuatro jóvenes (Velia Díaz de Villalvilla, Glenda Martínez, Irina Carballosa y Daphne Guisado), todas egresadas de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA-Habana). Como grupo surgen en el año 2016...
Espiral. Servicios Audiovisuales. 5 Artículos escritos
Es un grupo creativo integrado por Pedro y Celia Suarez, que acompaña a los proyectos audiovisuales desde la pre hasta la post-filmación. Diseñan flujos de trabajo específicos para cada proyecto, que incluyen diversos servicios (como edición, co...
DTS Producciones 5 Artículos escritos
Integrado por Yisell Vargas, Alejandro Pérez y Fredy Lanza, desde el año 2013 brindan servicios de fotografía aérea (Drone) realidad aumentada y grabación de video 360, para todo tipo de producciones audiovisuales. Participan en todo el proceso,...
Ricardo Figueredo 4 Artículos escritos
Egresado de la EICTV y del taller que ofreció la New York Film Academy en 2015. En 2006, junto al artista visual cubano radicado en Francia, Anthony Bubaire, crean “Cooperativa Producciones”. Ha producido espectáculos de danza (para Danza Abier...
Gustavo Arcos Fernández-Brito 11 Artículos escritos
(La Habana, 1965). Licenciado en Historia del Arte en la Universidad de La Habana (1994). Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Miembro de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica. Camarógrafo Cinematográfico Asi...
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