La preservación del legado de Barack Obama: apostando por los que construyen

CUADERNO: 55
“No tengo dudas de que con Raúl o sin Raúl, la soberanía de Cuba no será un elemento negociable en las relaciones entre ambos países. Me preocupa más que la Administración Trump entienda este concepto, y que en su exótica fantasía caribeña sobre nuestra Isla no vea en la ausencia de un líder fuerte la oportunidad para radicalizar su agenda mal asesorada. Para Cuba, este momento representará, quizás, la posibilidad de continuar forjando un destino común de nación sobre las bases de una mayor diversidad y pluralismo. Hace falta que para la Administración Trump también lo sea, y que en el reemplazo del actual Presidente, vea la oportunidad de un diálogo entre iguales, en lugar de más confrontación asimétrica.”
Editorial