Cuba y Brasil: aliados distantes

Dilma y Raúl inauguran Terminal de Contenedores. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Cuba y Brasil han mantenido una amistad por muchos años basada en el respeto mutuo y en los intereses comunes, pero ha faltado la profundidad y la cooperación de los aliados más cercanos de Cuba. Ahora que Brasil tiene elecciones este octubre, bajo la sombra de la encarcelación de expresidente Luiz Inacio “Lula” da Silva, sus relaciones entran una fase de incertidumbre.

Durante las administraciones de los presidentes del Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, Lula da Silva y Dilma Rousseff, las relaciones entre Cuba y Brasil fueron bastante estrechas. Cuando Lula era presidente, Brasil fue uno de los proponentes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que promueve la integración y el desarrollo de los países de América Latina y el Caribe. Lula formó CELAC junto a los presidentes Raúl Castro y Hugo Chávez, y fue un gran amigo del ex-presidente Fidel Castro por décadas, desde la lucha de Lula contra la dictadura militar en Brasil. Cuando Lula era presidente de Brasil, hizo varias visitas oficiales a Cuba y su gobierno nunca criticó a Cuba en la ONU por abusos de derechos humanos o por falta de libertad política.

Las relaciones fuertes continuaron durante el mandato de la presidenta Dilma Rousseff. Rousseff hizo dos visitas oficiales a Cuba. La segunda visita fue para inaugurar el Puerto de Mariel (en enero de 2014). Brasil financió la modernización y ampliación del Puerto de Mariel por vía del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil. La inversión total en la modernización del Puerto de Mariel fue de alrededor de 800 millones de dólares, una cantidad récord para una inversión en Cuba. Los dos países también firmaron acuerdos de cooperación para fomentar las relaciones comerciales y la inversión entre los dos países.

Cuando el Partido de los Trabajadores tenía la presidencia en Brasil, ministros cubanos dijeron que Brasil era uno de los principales aliados estratégicos de Cuba. Durante esta época, Brasil fue el segundo socio comercial de Cuba en América Latina, detrás de Venezuela. El intercambio comercial entre Brasil y Cuba creció significativamente entre 2002 y 2012. Las exportaciones brasileñas a Cuba crecieron de 73 millones de dólares (en 2002) a 568 millones (en 2012), y las exportaciones de Cuba a Brasil crecieron de 10 millones (en 2001) hasta 96 millones de dólares (en 2013).

Durante el primer mandato de la presidenta Rousseff, los dos países trataron de acercarse aún más con el Programa “Más Médicos”, que empezó en 2013. Con este programa unos 11 mil 429 médicos cubanos fueron a trabajar en áreas pobres y distantes en Brasil. Este programa se pareció mucho al programa mediante el cual Cuba envió médicos a la República Bolivariana de Venezuela.

A pesar de estos intercambios y enlaces económicos que se expandieron durante los gobiernos de Lula y Dilma, es posible preguntar por qué los dos países no fueron capaces de acercarse aún más. Ideológicamente, el Partido de los Trabajadores (PT) brasileño y el Partido Comunista de Cuba (PCC) comparten algunos aspectos en común y tienen el mismo enfoque en ayudar a los más pobres de la sociedad y una aversión al capitalismo puro, porque piensan que puede dañar a la sociedad y dejar a muchos atrás. Por supuesto, el PT brasileño es diferente porque existe en un país democrático, donde el partido tiene que tomar parte en elecciones abiertas, pero las raíces ideológicas de ambos partidos se semejan. Los dos países también tienen raíces culturales en común y grandes poblaciones afrodescendientes que han tenido un impacto enorme en la vida y la economía de los dos países.

Considerando todo lo que los países tienen un común se puede esgrimir el argumento de que la relación entre Cuba y Brasil ha tenido un “bajo rendimiento” históricamente, incluso durante la época del PT en Brasil. Esto ha pasado porque los dos países tienen prioridades totalmente diferentes. Brasil es un país democrático, mientras que en Cuba hay solo un partido; y por esto Brasil nunca ha podido acercarse demasiado, porque podría dañar sus relaciones con otros países en el hemisferio, como es el caso de Estados Unidos. Además, los dos países no están cercanos geográficamente: Cuba es un país en el Caribe, mientras que Brasil es un país enorme en medio de América del Sur (donde tiene un gran papel diplomático y posee vínculos comerciales más fuertes con otros países).

Después de que Dilma Rousseff fue destituida en Brasil y Michel Temer (del Partido del Movimiento Democrático Brasileño) se volvió Presidente, las relaciones entre los dos países empeoraron notablemente. El gobierno de Raúl Castro no reconoció el gobierno de Michel Temer y congeló las relaciones diplomáticas. Específicamente, el gobierno cubano emitió un comunicado diciendo: “El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba rechaza enérgicamente el golpe de estado parlamentario-judicial que se ha consumado contra la presidenta Dilma Rousseff.” Después, el gobierno de Cuba se negó a recibir al embajador Frederico Duque Estrada, quien fue propuesto por el gobierno brasileño para La Habana. Siguiendo el ejemplo de Cuba, el gobierno venezolano también congeló sus relaciones diplomáticas con el gobierno brasileño, y los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua también siguieron este sendero. Esta disputa diplomática demostró el liderazgo ideológico continuo de Cuba dentro de la izquierda latinoamericana.

El gobierno de Brasil respondió a la protesta regional. El canciller Serra rechazó oficialmente las manifestaciones de los países del ALBA/TCP (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América / Tratado de Comercio de los Pueblos) y criticó el Programa “Más Médicos”. Después de este inicio negativo, el gobierno de Temer se enfocó aún más en las relaciones diplomáticas y comerciales con países grandes en la región. El gobierno brasileño está tratando de fortalecer relaciones entre Brasil y Estados Unidos; ya el Presidente Temer se ha encontrado varias veces con el presidente Trump, y con Argentina, Colombia y los otros países de la “Alianza del Pacífico”.

La relación entre Brasil y Cuba no ha mejorado mucho desde los primeros meses de la presidencia de Michel Temer. Durante el primer discurso de Temer en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la delegación cubana dejó el salón de la Asamblea General para hacer un tipo de protesta silenciosa por causa de la destitución de Dilma. La relación también ha sido complicada por la investigación “Lava Jato”. La Contraloría General de la Unión (CGU) de Brasil, que es responsable por investigar la corrupción, está investigando la inversión de BNDES en el Puerto de Mariel y el rol de Odebrecht, que construyó la gran mayoría de las obras de dicho puerto. Cuando la presidenta Dilma inauguró la Zona de Desarrollo Económico del Mariel (ZDEM) en 2014, con Raúl Castro, ella refirió a Mauricio Odebrecht (el anterior CEO de Odebrecht que ahora está encarcelado por su rol en el escándalo “Lava Jato”), como el gestor principal de la obra junto a Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, director del Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) que es un órgano de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) cubanas.

Esta investigación limita otras inversiones potenciales de Brasil en Cuba y no ayuda a los enlaces comerciales. El Programa “Más Médicos”, entre Cuba y Brasil, también ha sido prácticamente cerrado porque el gobierno brasileño decidió que hay bastantes médicos brasileños que pueden ir a trabajar en las partes menos desarrolladas de Brasil. El BNDES ha dicho que está interesado en financiar una propuesta de obra para un ferrocarril en Cuba, pero por el momento no parece que esto pasará. Las exportaciones de Brasil a Cuba, y viceversa, han disminuido en años recientes. En enero-septiembre de 2016, Brasil exportó solamente 226 millones de dólares a Cuba, aproximadamente 0,16 por ciento de las exportaciones extranjeras de Brasil; y Cuba exportó solamente 65,3 millones de dólares a Brasil en todo el año.1 Esto representa un crecimiento con respecto a 2015, cuando Cuba exporto 49,1 millones de dólares, pero no alcanza a los niveles de años anteriores.2

El gobierno cubano también continúa apoyando a su viejo amigo Lula, y esto no ayuda a las relaciones entre los dos países. Después de su condena más reciente por corrupción, en enero de 2018, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió una declaración que afirma que el Ministerio, “ha conocido el fallo del tribunal de segunda instancia en relación con la condena al ex-presidente de la República Federativa de Brasil y líder del Partido de los Trabajadores Luiz Inácio Lula Da Silva. El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera su respaldo y solidaridad con el compañero Lula, quien es objeto de la más feroz persecución política y judicial con el fin de impedir su candidatura a la Presidencia.”

Ahora que Lula ha sido encarcelado por 12 años por cargos de corrupción, es imposible imaginar que pueda postularse para Presidente este año y ganar la elección en octubre. Por el momento, el campo electoral brasileño es muy abierto. Hay, por lo menos, diez candidatos a la presidencia brasileña en este momento y las relaciones con Cuba no son un tema sobre el cual los candidatos se estén pronunciando. Se puede suponer que, si gana un candidato de la derecha (como el gobernador Geraldo Alckmin, del PSDB) o uno de los ministros de Temer (como el ex-ministro de Finanzas Henrique Meirelles) o el candidato de la extrema derecha (el congresista Jair Bolsonaro), las relaciones seguirán estando congeladas.

También habrá cambios políticos en Cuba este año. Miguel Díaz-Canel ya se ha convertido en el presidente de Cuba en abril. Esto podría conllevar muchos cambios en Cuba, o podría ser que el cambio de poder en la Isla no traiga muchos cambios en el corto plazo. Por el momento, el futuro de las relaciones entre Brasil y Cuba es opaco. Después del cambio de poder en Cuba y de las elecciones en Brasil, deberíamos saber más sobre si los dos países tratarían otra vez de acercarse; o si permanecerían como “aliados distantes”; o si, quizás, implementen otro tipo de relación que ya no logramos ver claramente.

Notas al Pie:

  1. https://investexportbrasil.dpr.gov.br/arquivos/IndicadoresEconomicos/web/pdf/SUMCubaOUT2016.pdf
  2. https://www.icex.es/icex/es/navegacion-principal/todos-nuestros-servicios/informacion-de-mercados/paises/navegacion-principal/el-pais/informacion-economica-y-comercial/sector-exterior/index.html?idPais=CU
Sobre los autores
Daniel P. Erikson 0 Artículo escrito
Es Director Ejecutivo de Blue Star Strategies, donde dirige la práctica de la firma en temas latinoamericanos. Anteriormente, el Sr. Erikson trabajó en la Casa Blanca como asesor especial del vicepresidente Biden, donde se centró en temas del hemi...
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