Cuba: necesidad de una estrategia para la promoción de los servicios médicos y el turismo de salud

Foto: Cubadebate

Los seres humanos a lo largo de la historia viajaron en busca de mayor bienestar y salud con los deseos de encontrar soluciones a sus limitaciones y dolencias. En décadas más recientes, con el desarrollo acelerado del transporte y las comunicaciones, el llamado “turismo de salud” comenzó a desarrollarse en diversas partes del mundo.

Los avances y dinámicas en las comunicaciones transforman a diario a todos los sectores, los procedimientos y prácticas de épocas anteriores, y el área de la salud no es una excepción. En la actualidad se utilizan los medios electrónicos de comunicación, los que han reducido costos y propiciado nuevas vías de atención a la salud de los pacientes; por ejemplo, a través del uso de la telemedicina o Internet, porque por esas vías se hacen llegar expedientes médicos completos, historias clínicas, resultados de laboratorio u otros aspectos relacionados a la salud de los pacientes. Ello posibilita que se analicen a distancia por otros especialistas, confiriéndole al enfermo la oportunidad de recibir otras valoraciones profesionales.

Igual resulta factible ayudar, en los procesos previos y posteriores a los tratamientos asistenciales, lo que ofrece mayores seguridades, se interrelacionan los saberes médicos y se enriquece el tratamiento que reciben los pacientes.

Condiciones e importancia de la actividad

Hay posibilidades de diseñar “paquetes” a grupos de pacientes extranjeros que deseen diagnosticarse o atenderse en el país; también realizar negociaciones y acuerdos con diversos gobiernos donde existen fructíferas relaciones; en tales casos, orientados a beneficiar a pacientes de escasos recursos.

El país posee condiciones excepcionales para brindar servicios de salud a pacientes extranjeros y convertirse en un referente mundial de atención a la salud humana. Tales condiciones se relacionan al clima, ubicación geográfica, lugares paisajísticos, microclimas y áreas naturales que aportan aguas medicinales y otros recursos de salud. En todas las provincias existen condiciones para establecer instalaciones dedicadas a dichas labores. Lo fundamental es que el país cuenta con miles de galenos bien formados, e innumerables especialistas en todas las ramas de la medicina; igual sucede con las enfermeras y demás técnicos imprescindibles de la salud. Posee, a su vez, una considerable cantidad de instalaciones, de diferentes características y variados niveles en todo el país.

Al acometer, desde hace varios años, el desarrollo del turismo internacional, el país cuenta en numerosos lugares con amplias relaciones con agencias de viajes, empresas turoperadoras, aerolíneas, compañías de crucero, agencias de mercadotecnia y publicidad; amén de tener el apoyo de las embajadas y consulados cubanos establecidos en la mayoría de los países del mundo. Tales factores, y la conveniencia de jerarquizar la actividad, transformarían ésta en un inestimable mercado de salud de imprevisible magnitud, o por lo pronto, de mucho mayor alcance que el actual.

De los antecedentes

Se conoce que el país no parte de cero en estas experiencias, porque existe un previo y positivo trabajo desde hace varios años, cuyos conocimientos o experiencias resultan de valor conocerlos y evaluarlos; todo ello para poder expansionar y convertir esta rama de la salud en un potente sector estratégico (económico y social) del país, así como fuente permanente de reconocimiento y prestigio mundial.

El sistema de salud nacional, por su carácter universal y sin costo al ciudadano cubano, ha sido una de las grandes contribuciones sociales aportadas por la Revolución; también ha beneficiado a innumerables ciudadanos extranjeros y posibilitado realizar amplios y sensibles apoyos solidarios a diversas naciones en vías de desarrollo.

Por la magnitud del sistema nacional de salud pública, los recursos asignados centralmente son considerablemente elevados; la jerarquización del sistema médico a pacientes extranjeros y turismo de salud, que se propone, deberá esforzarse en manera creciente a financiar complementariamente el mismo.

Hace algo más de dos décadas surgió la iniciativa del llamado “turismo de salud”, la actividad apareció en el marco de la Corporación Cubanacán, creándose luego la Compañía Servimed, cuyos propósitos se orientaron a prestar variadas ofertas y servicios médicos a pacientes extranjeros.

Con el surgimiento fueron integrándose algunos centros hospitalarios y variados servicios de salud, que además de brindar recursos monetarios, prestigiaban al sector y al país. Pueden señalarse los hospitales “Cira García”, el de Retinosis Pigmentaria y “La Pradera”, o las ópticas “Miramar”; más tarde el diapasón continuó ampliándose con unidades y centros hospitalarios en la capital y en provincias. La propuesta de priorizar o fortalecer las experiencias, de conjugar servicios médicos y turismo de salud, sobre cualquier otra consideración que se proponga, deberá tener en cuenta los conocimientos y experiencia acumulados en estos años.

¿Qué hacer?                            

Estas líneas poseen la intención de llamar solo la atención hacia la posibilidad de alcanzar  mayores potencialidades de desarrollo, en esta importante rama de servicios de la medicina cubana; de manera que contribuya a propiciar mayores recursos que acudan a garantizar los servicios universales y sin costo de la salud al ciudadano cubano; por lo que resultaría importante que las autoridades se enfocaran en ello y consideraran conveniente priorizar la actividad, colocándola en condiciones óptimas para crecer y elevar sus aportaciones al país.

Favorable sería la elaboración de una estrategia que permitiera jerarquizar la actividad y organizarse a través de una moderna, eficiente y confortable infraestructura de servicios médicos, bien distribuida territorialmente. Realizar una rigurosa selección del personal que laboraría en el sistema, considerando nivel profesional, elevado grado de especialización y buenas relaciones humanas (médico/paciente, enfermera/paciente). Igual disponer de tecnologías avanzadas y los medicamentos necesarios para garantizar la mejor atención al paciente y coordinar o negociar con las agencias o empresas que se relacionan con la promoción y venta de los viajes turísticos a Cuba, para garantizar la llegada de turistas para atenderse en el país.

Se debe negociar con empresas de mercadotecnia la elaboración internacional y en determinados países, de programas y campañas que divulguen o promuevan los servicios de salud para atenderse en Cuba.

También debemos trabajar con agencias de viaje y empresas turoperadoras (nacionales y extranjeras), de manera que puedan con sus gestiones promocionar y vender los servicios de salud. La campaña de mercadotecnia puede recurrir, entre otros aspectos, al elevado nivel de profesionalidad y experiencia de la medicina cubana, destacando en ciertos casos el prestigio de algunos de sus profesionales; igual puede ser conveniente hacerlo con las tecnologías existentes y una atractiva política de precios, al relacionarse a la de los países emisores de pacientes.

Complementando dichos factores, el sistema médico a pacientes extranjeros y turismo de salud, establecería una política de cooperación solidaria con pacientes de países en vías de desarrollo que posean estrechos lazos de amistad con Cuba. Tal orientación podría gestionarse entre las autoridades sanitarias de Cuba y otros países, en coordinación o no con la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Organización Panamericana de la Salud (OPS) (de ser conveniente), formalizando negocios/convenios que permitan organizar grupos de pacientes para atenderse en Cuba.

Estatus o nivel institucional

Para el mejor desarrollo de los servicios médicos a pacientes extranjeros y turismo de salud, la actividad debiera jerarquizarse, ofreciéndole un carácter autónomo, o relativamente autónomo; por supuesto manteniendo siempre estrechas relaciones con el sistema nacional de salud. De esa manera se neutralizarían inhibiciones o limitaciones ante las amplias necesidades y presiones económicas que se ejercen al sistema nacional de salud. El sistema a pacientes extranjeros y turismo de salud aportaría utilidades al país y prevería anualmente sus necesidades de recursos materiales, humanos y financieros, para así poder continuar desarrollando eficientemente sus labores.

Al privilegiarse institucionalmente la actividad y definir una estrategia, ello contribuiría a hacer crecer la actividad y probablemente convertirse en un destacado sector, no solo social sino también económico para el país.

El sistema de salud de pacientes extranjeros y turismo de salud (gradual, pero sólidamente), se convertiría en eficaz y estratégica columna de prestigio mundial, aportando significativas finanzas a la economía nacional y sería garante complementario a los servicios nacionales de salud; que como se sabe poseen un carácter universal y gratuito para beneficio de toda la ciudadanía.

Sobre los autores
Eugenio Rodríguez Balari 16 Artículos escritos
(La Habana, 1938). Licenciado en Historia. Doctor en Economía. Periodista. Se desempeñó como director de las publicaciones nacionales Mella y Opina, de esta última fue su fundador. Fundador y Presidente del Instituto Cubano de Investigación de l...
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