Julio Antonio Fernández Estrada: “Una Ley de medios sería una columna que tenemos que construir para habitar una sociedad donde impere la legalidad y la seguridad jurídica”.

Ideas sobre el documento “Fundamentos para una Ley de Información, Comunicación y Medios en Cuba” (LICOM).

La propuesta que comentaremos ha sido publicada en la plataforma digital de Cuba Posible y es consecuente con el espíritu de este “Laboratorio de ideas”, al ser un tema  de interés nacional para cubanos y cubanas de todas partes.

Los “Fundamentos” que Cuba Posible pone a disposición del debate y la deliberación son una deuda del ordenamiento jurídico cubano, que como en tantas otras cuestiones importantes para el desarrollo del país, extraña una ley complementaria a la Constitución de la República. Una Ley de medios es una exigencia de las sociedades contemporáneas, incluida la cubana, que algunos creen separada del mundo por un abismo como aquel en el que creían los marinos medievales. Pero nuestro abismo está aquí mismo, está compuesto de ausencias institucionales, de derechos y de recursos legales y procesales para defender esos derechos.

Cuba no es diferente a otras sociedades en lo relativo a nuestra necesidad de leyes que aseguren la vida sana de nuestro pueblo; es decir, que garanticen el acceso del pueblo cubano a servicios públicos de calidad y de los que se deriven bienestar y aumento del nivel de vida de la gente.

Sin información fidedigna, responsable y discutible no hay democracia y, por lo tanto, tampoco socialismo. Una Ley de medios, de comunicación y de información como la que aquí se esboza ha sido anunciada por el gobierno cubano, que debía haber producido una política sobre este tema desde hace al menos dos años, para que una Ley o al menos un Decreto Ley resolviera estas lagunas; pero ni la política ni la norma han aparecido, lo que a estas alturas tal vez ya sea un dato positivo, si es que la esperada disposición iba a traer más de lo mismo.

Los “Fundamentos” que Cuba Posible lanza en esta ocasión están en consonancia con la legislación más nueva sobre este tema en el mundo; toma en cuenta el estado de la ciencia del derecho relacionado con la libertad de palabra y prensa y aborda los argumentos de la Ley con enfoque de derechos humanos, lo que es indispensable para el futuro de Cuba, si queremos trascender por medio del Estado de Derecho a una sociedad más justa y segura.

Una Ley de medios en Cuba sería una columna del edificio que tenemos que construir para habitar una sociedad donde impere la legalidad y la seguridad jurídica. La seguridad jurídica es un valor del Derecho que no se comprende en su real importancia hasta que se pierde o se quebranta.

La falta de seguridad jurídica no se siente como un problema técnico del Derecho, ni como un asunto de juristas, sino como un desasosiego ciudadano al campear la impunidad, la opacidad del trabajo de la administración, la corrupción, la arbitrariedad y la injusticia.

Una Ley de medios, de información y comunicación es indispensable para entrar con entusiasmo al tercer milenio, que todavía está en sus primeros escenarios, y hasta en una sociedad donde el Internet es rareza, donde la telefonía celular se paga desde el extranjero, y donde los periódicos tienen tres hojas. Es una urgencia hablar como si todo lo mereciéramos.

Sobre los autores
Julio Antonio Fernández Estrada 31 Artículos escritos
Julio Antonio Fernández Estrada. Licenciado en Derecho y en Historia. Doctor en Ciencias Jurídicas. Profesor Titular. Docente desde 1999 en la Universidad de la Habana, con experiencias en cursos presenciales, y semipresenciales. Profesor de la Fac...
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