La llaman puta: incompletísimo dossier sobre trabajo sexual en Cuba

Foto de portada: Iker Merodio. Reproducida bajo licencia Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0) https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/

Hablar de trabajo sexual o prostitución siempre será interesante; así funcionan los temas tabú: mientras más se quieren silenciar, más escandalosos resultan. Especialmente en Cuba, país donde el debate de diversos temas está en un nivel primario; y este es precisamente uno de ellos.

Dicha discusión conlleva en la Cuba contemporánea, además, a que “los reflectores” giren y alumbren permanentemente; dado a que no es menos cierto que nuestro país, desde hace 60 años, se propuso sacar a las mujeres de las calles y bares. Las Violeteras, ex-putas convertidas la mayoría en taxistas, son una evidencia de lo anterior.

Desde fuera del archipiélago, se identifica frecuentemente a la mujer cubana con la prostitución. Se dice, como reconoce el bloguero español Carter, en uno de sus videos grabados en La Habana, que con “un par de jabones” se puede tener a la más bella de las cubanas en la cama.

Por otra parte, en las declaraciones que hiciera la doctora Mariela Castro a Radio Netherlands Wordldwide, durante su visita al barrio rojo de Amsterdam, aseguró que admiraba como las trabajadoras sexuales de allá “habían encontrado una manera digna de hacer su trabajo y hacerse respetar”; además de reconocer los derechos de estas mujeres y mencionar otras temáticas como la salud y la violencia.  

En dicho reportaje, Castro Espín ofrece también su explicación acerca de las supuestas razones y el contexto de la prostitución en Cuba: “… hay gente que dice: necesito arreglar el baño y no tengo dinero. Entonces, le da el servicio sexual al albañil hasta que le termine el baño y después no lo hace más porque no le gusta”.

Lo anterior expone las contradicciones no solo del trabajo sexual en Cuba, cuyo mayor exponente es que aún no siendo un delito se puede recibir una sanción penal por ello; sino también desde donde nos acercamos a la temática, en ocasiones de manera compleja, otras más reduccionista. En cualquiera de los casos se observa que la cuestión económica es un pilar importante a considerar cuando sobre trabajo sexual se habla.

 

Habría que resaltar, además, que es imposible acercarse al tema de la prostitución sin tener en cuenta las contribuciones que ha hecho el movimiento de mujeres y el pensamiento feminista al tratamiento del tema. De esta manera, han sido vertidos tanto argumentos que proponen abolir el trabajo sexual -“Ni putas ni sumisas”-, como para defender el ejercicio de la misma, “Mi cuerpo es mío”, que incluye la lucha por los derechos de las trabajadoras y trabajadores sexuales.

Como antecedentes principales de esta compilación de trabajos se hallan los artículos que la prensa extranjera no radicada en Cuba han dedicado al tema, los muchos videos que se encuentran en las diferentes plataformas, textos publicados por bloggers cubanos, así como artículos publicados en la revista “Sexología y Sociedad”, del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX). Dichos textos  y audiovisuales, aún insuficientes, han reflejado frecuentemente acercamientos polarizados: o Cuba es un país de putas, eventualmente de putos también, o  allá “no hace falta”, ni es digno, dedicarse al trabajo sexual.

Este dossier se propone, entonces, poner ciertas “cartas” sobre la mesa, lamentablemente un número reducido de ellas; pues constituye un primer acercamiento a la temática, limitado por el propio poco tratamiento de la misma y por la imposibilidad de ubicar con relativa facilidad a quienes han investigado sobre ello.

La compilación está integrada por cinco textos, incluido uno con tres testimonios, junto a una lista de reproducción de temas musicales.

Comenzamos con el texto de la investigadora colombiana (residente en Barcelona) Sandra Yañez, quien se adentra en el álgido debate contemporáneo que tiene lugar dentro del movimiento feminista (entre quienes defiende la abolición del trabajo sexual y quienes están en contra). Dicho artículo nos sitúa, además, en los términos y conceptos que, aunque conocidos, son usados regularmente de manera imprecisa. Decididamente es un oportunidad para reflexionar acerca de cómo desde el lenguaje se estigmatiza, cercena y se reproducen las estructuras del poder.

Por su parte, la cientista social Rosa Campoalegre Septien hace un análisis exhaustivo de la prostitucón en Cuba desde las ciencias sociales, tomando como referentes principales los feminismos poscoloniales. 

El jurista Jovann Silva Delgado examina las medidas de seguridad predelictivas, conocidas popularmente como “estado de peligro”; en especial las contradicciones que conlleva su aplicación a la luz de los tratados internacionales y también del propio ordenamiento jurídico cubano.

Putas” es una recopilación de testimonios de mujeres que han ejercido la prostitución o que la han vivido cercanamente. 

Cuerpos abyectos y violencia policial” revela el entramado de circunstancias que conllevan a que las personas trans sean asociadas al ejercicio del trabajo sexual, en virtud de sus identidades de género y sexual. En este sentido, la autora, Lidia C. Moreno, cuestiona el tratamiento que reciben dichas personas por los órganos policiales, a pesar de lo que se ha trabajado en la sensibilización y formación de la PNR en estas cuestiones.

Cerrando el dossier tenemos una lista de reproducción, la cual ha sido confeccionada con la colaboración de varias personas en las redes sociales, quienes aportaron los 22 títulos que en ella se encuentran. Las canciones finalmente incluídas se acercan a la prostitución femenina y masculina en Cuba, mayormente a la primera, desde diferentes puntos de vistas; en casi todos los casos exponiendo la complejidad del asunto.

Quedan muchos temas por tratar; lo que más insatisfacción nos produce es no haber podido aportar al debate sobre la prostitución masculina. No nos satisface la invisibilidad que tiene el trabajo sexual hecho por hombres pues este constituye, sin duda alguna, una evidencia del sexismo y las estructuras de poder. Hombres y mujeres -cis y trans- ejercen la prostitución sin embargo, solo ellas son visibles.

Invitamos a quienes se interesen por el trabajo sexual en Cuba a leer y a dialogar con los autores y autoras que se incluyen en este dossier.

Sobre los autores
Sandra Abd'Allah-Alvarez Ramírez 14 Artículos escritos
Licenciada en Psicología por la Universidad de La Habana, 1996; Máster en Estudios de Género, 2008; y diplomada en Género y Comunicación por el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Diez años de experiencia laboral como editora y ...
0 COMENTARIO

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede utilizar estos atributos y etiquetas HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

EditorialMedios en Cuba