El “oro de Soros”, el “ajiaco conspirativo” y el debate en Cuba

Ciudadanos cubanos y entidades del país han sostenido habitualmente relaciones de colaboración con instituciones y con fundaciones de Estados Unidos.
Foto: Calixto N. Llanes/ Juventud Rebelde

85555El compañero Carlos Luque, laborioso comentarista, de nuevo ha empleado muchas cuartillas para expresar cuatro cosas sencillas.

En primer lugar, admitir que incurrió en inexactitudes en su anterior escrito; en segundo lugar, explicitar, una vez más, sus desacuerdos con lo que he expuesto en mis textos; en tercer lugar, solicitar que le responda varias preguntas; y finalmente, tratar de descalificarme políticamente.

Las dos primeras cosas no merecen un comentario adicional. Creo que el compañero Luque se enreda tratando de explicar con nuevas inexactitudes los errores que ya había cometido anteriormente. De nuevo ha dicho cosas “de campeonato”, pero ya ese intercambio que el compañero se empeña en “estirar”, en un supuesto plano académico, se ha convertido en una lid aburrida, circular y sin sentido constructivo.

Por otra parte, me parece normal que existan discrepancias entre los participantes de un debate. Con eso no hay problema. Sabemos que los dos pensamos diferente, pero eso ha estado claro desde hace ya algún tiempo. No nos hemos entendido, aunque eso tampoco plantea una dificultad mayor.

Me queda claro que el compañero Luque opina que mi trabajo “contribuye a desacreditar al proyecto cubano”. Espero que al compañero le quede claro que considero que el sectarismo que defiende contribuye a destruir el proyecto socialista cubano.

No le encuentro sentido a que se intente hacer una discusión política -medianamente seria- sobre temas complejos de la economía, la política, la ideología y la sociedad cubana, si se insiste en hacerla endilgándole, a quien se critica, cosas que hasta ahora yo había pensado que eran inexactitudes, pero que a estas alturas del juego no me queda más remedio que calificarlas como mentiras.

Dos de las “perlas” más recientes permiten comprobar esto:

– El compañero Luque miente cuando afirma que “el Sr. Monreal le reprocha a Cuba no haber conseguido nada” en los últimos 3 o 4 años. (La cita, por favor…).

– El compañero Luque falsea cuando dice que “no he visto nunca un comentario del Sr. Monreal a los varios escritos que he publicado en La Pupila Insomne”. (Mi tiempo le dediqué en dos textos que publiqué el 14 y el 18 de agosto de 2017, en el blog El Estado como tal, pero parece que el compañero siente que su obra merece más atención).

Al fin las respuestas…

Para no dejar con las dudas al compañero comentarista, paso amablemente a responder las dos preguntas que parecen obsesionarlo. Francamente, considero que son temas aclarados en mis trabajos, pero para ver si se resuelve de una vez la inquietud del compañero, aquí van mis respuestas:

Pregunta # 1: ¿qué opina UD. de, o por qué cree que, la política gubernamental estadounidense de la “normalización” se propone estimular el auge de la propiedad privada en Cuba, pero a la vez excluye al Estado y Gobierno (cuya legitimidad paradójicamente dice reconocer y en la que afirma no querer influir) de esa política?

Respuesta: Aunque ya eso parece ser “historia antigua”, la “normalización” incluyó, de manera explícita, componentes que buscaban establecer alternativas al sector estatal, con una finalidad anti-sistema, muy diferente de los objetivos del proceso de diversificación de la propiedad, incluyendo el crecimiento del sector privado, que ya aplicaba el gobierno cubano. Por cierto, durante el interludio de la “normalización”, el principal interlocutor económico nacional con Estados Unidos fue el sector estatal cubano.

Pregunta # 2: ¿Pero es posible (¿es justo?) sostener que la propiedad estatal socialista no puede generar más empleo, o hacer crecer la economía a ritmos del PIB adecuados a sus necesidades, sólo por ser propiedad estatal?

Respuesta: No, no es posible. No, no es justo.

El talante moral de quien intenta ser juez descalificador  

Paso, entonces, al intento de descalificación política en la que parece haberse empeñado el compañero Luque.

Existen dos cosas elementales que deben tenerse en cuenta: en primer lugar, el intercambio con el compañero Luque siempre ha sido un debate político. Cuando hemos discutido sobre temas económicos, lo hemos hecho desde una perspectiva netamente política. Para ese tipo de discusión no se exigen requerimientos intelectuales, basta con ser un ciudadano.

El compañero ha tratado de darle apariencia “académica” a una discusión que nunca se ha movido en ese carril. El propio compañero ha expresado que no es un especialista, una de las pocas cosas en la que concordamos.

En segundo lugar, resulta pretencioso de parte del compañero Luque haber asumido que se debe responder a sus impertinencias. Por supuesto que no va a recibir explicaciones de ningún tipo acerca de los eventos a los que asisto. Puedo comprender que su ignorancia acerca de cómo funcionan los intercambios académicos lo lleve a realizar elucubraciones simplonas y tendenciosas, incluyendo la ladina mención que hizo de la “terrorista” Fundación Nacional Cubano Americana.

Debería informarse primero el compañero Luque acerca de cómo funciona el mundo académico antes de ponerse a decir majaderías. Quisiera ser indulgente con el compañero Luque, y hubiera preferido pensar que lo que ha dicho es la expresión combinada de lagunas informativas y de sectarismo, pero no de malevolencia. Sin embargo, haber colocado mi nombre en una misma oración donde menciona la palabra “terrorista” es una execrable muestra de bajeza moral.

Tratando de encontrarle el lado positivo al asunto, al menos ha quedado expuesta la sordidez ética de los comentarios que caben esperar del compañero Luque. ¿Habrá alcanzado su límite?

Las relaciones con las fundaciones: lo verificable

Queda entonces por abordar la cuestión del “oro de Soros”, una de las matracas descalificadoras favoritas del compañero Luque y de otros comentaristas, en especial cuando se trata de desprestigiar a Cuba Posible.

Tratemos de establecer objetivamente varios hechos:

Al gobierno cubano le asiste la moral, el derecho y el apoyo político de la mayoría del pueblo para proteger la seguridad nacional mediante la coerción estatal, una función que puede incluir limitaciones, prohibiciones, y el manejo de información que no necesariamente se hace pública.

Ciudadanos cubanos y entidades del país (de muy diverso tipo) han sostenido habitualmente relaciones de colaboración -incluyendo financiamiento- con instituciones y con fundaciones de Estados Unidos y de otros países, la mayoría de las cuales no son precisamente ni solidarias con Cuba, ni simpatizan con una ideología revolucionaria. Esas relaciones no se han conducido “por la libre” y su funcionamiento siempre ha sido monitoreado y evaluado por entidades estatales y políticas. Se han tomado acciones sobre el curso de esos intercambios cuando oficialmente se ha considerado como apropiado.

La información disponible muestra que George Soros y la Fundación Open Society son controversiales. Existe evidencia y análisis que relacionan sus actividades con procesos de desestabilización política en varios países, entre otros: Polonia y Checoslovaquia cuando estos eran países socialistas; las llamadas “revoluciones de colores” en países de la antigua URSS; la “primavera árabe”; Siria, Ucrania, Albania, Yugoslavia, y Venezuela. Ha sido divulgada, igualmente, la existencia de un documento sobre Cuba preparado expresamente, en 2013, en forma de background paper para la Fundación Open Society, pero cuyo contenido no se encuentra accesible actualmente en la red. Sin embargo, también existe evidencia y análisis relativos al apoyo que Soros y Open Society ofrecen a una amplia serie de entidades y causas que, en su diversidad, abarcan algunas de orientación “progresista”, “radical” y de “izquierda”.

No se conoce pronunciamiento público alguno, de parte de una autoridad oficial cubana, que limite o impida la participación de ciudadanos cubanos en actividades que incluyan a la Fundación Open Society. No se conoce ninguna indicación oficial directamente hecha a los responsables de Cuba Posible respecto a la interdicción de organizar o de participar en actividades que pudieran contar con el financiamiento de Open Society.

Existen participantes en el debate cubano que opinan que las relaciones de Cuba Posible con la Fundación Open Society -y también con la Fundación Ford- descalifican a Cuba Posible como entidad, y a quienes publican en ese sitio, como participantes carentes de justificación moral en el debate político en Cuba.

La “denuncia” se ha concentrado en Cuba Posible, a pesar de que existen ciudadanos cubanos e instituciones oficiales que han participado y siguen participando en actividades financiadas directamente o indirectamente por las dos fundaciones mencionadas. Esas “denuncias” se han originado principalmente en el blog La Pupila Insomne.

¿En qué consiste el “ajiaco conspirativo” fraguado contra Cuba Posible?

Consiste, esencialmente, en una especie de “deslegitimación por asociación”. Me he referido anteriormente a lógica ramplona en la que se basa la confección de ese ajiaco: las fundaciones Open Society y Ford tienen el potencial de convertir en subversivo, antipatriótico y plattista a cuanta persona o institución de la Isla se les aproximase.

Esas fundaciones son consideradas como una especie de “Chernobil” contaminante en el plano ético (dinero inmoral y especulativo), en lo ideológico (promoción del capitalismo), en lo político (injerencia anti-socialista en el debate interno), y en cuanto a la seguridad nacional (desestabilización del Estado). El corolario es evidente: mejor evitarlas, de lo contrario van a producirse “denuncias” que revelarían la falta de legitimidad de los “denunciados” para participar en el debate público nacional.

Sin embargo, la tierra no es plana. La realidad es mucho más compleja de lo que se intenta hacer pasar por una verdad incontestable. Como muchas otras instituciones capitalistas, esas fundaciones son entidades contradictorias. El listado de los recipientes de sus apoyos es muy extenso e incluye entidades y proyectos muy diversos, e inclusive antagónicos entre sí.

El argumento de que esas fundaciones exclusivamente apoyan entidades y proyectos reprobables –desde una visión del socialismo cubano- no se sostiene cuando se revisan los datos de la realidad.

Para el caso de la Fundación Open Society, esto pudiera comprobarse sin mucho esfuerzo revisando el sitio web.

La lista incluye algunas instituciones de un corte netamente progresista -en el contexto de Estados Unidos- como son: Alliance for Justice (activistas que se oponen a la designación de jueces conservadores), American Civil Liberties Union (conocida institución de la lucha por los derechos civiles, muy crítica de las restricciones impuestas bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo), American Friends Service Committee (muy activos contra la llamada “Acta Patriótica”), Arab American Institute Foundation (institución que critica a Israel por la brutalidad contra el pueblo palestino), Casa de Maryland (defensora de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos), MADRE (organización de defensa de los derechos de la mujer que plantea que el gobierno de Estados Unidos es el principal violador mundial de los derechos humanos), Malcom X Grassroots Movement (exige la reparación a la población negra por los daños infligidos por la esclavitud), Mexican American Legal Defense and Education Fund (MALDEF) (una de las instituciones más conocidas en el campo de la defensa de los derechos de la llamada población “hispana”) , NACCP Legal Defense and Education Fund (activismo defensor de los derechos de la población afronorteamericana), National Council of La Raza (defensora de los derechos de los inmigrantes), Planned Parenthood (defensa de los derechos de la mujer), Proteus Fund (apoyo a organizaciones de lo que se considera como una izquierda radical en Estados Unidos), Think Progress (plataforma on-line crítica del conservadurismo), Tide Foundation (también apoya lo que se considera como una izquierda radical en Estados Unidos), Urban Institute (defensora de la salud pública social y del alza de impuestos a los ricos), y Voto Latino (movimiento para incrementar los latinos registrados como votantes), entre otros.

El argumento de que cualquiera que se aproxima a esas fundaciones se contamina, falla cuando se comprueba la evidencia de que la Fundación Open Society habría financiado instituciones que son abiertamente solidarias con la Revolución cubana, como son Global Exchange y National Security Archive Project.

De hecho, la Fundación Open Society no ha financiado exclusivamente actividades sobre Cuba organizadas por Cuba Posible, como puede comprobarse en el sitio web del Programa Cuba del Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) de la Universidad de Columbia (New York). Se dice textualmente: “El Programa Cuba es actualmente financiado por Open Society Foundations y Ford Foundation” (The Cuba Program is currently funded by Open Society Foundations and the Ford Foundation).

El “Programa Cuba” de ILAS incluye un Programa de Intercambio Académico entre la Universidad de Columbia y la Universidad de La Habana, bajo el cual se realizan visitas académicas entre ambos países. También ILAS ha mantenido un proyecto de colaboración con el Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI) del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, en La Habana.

En el caso de la Fundación Ford,  que en La Pupila Insomne se ha dicho que tiene un “largo historial de trabajo con la CIA”, existe información pública sobre actividades de colaboración en la que participan instituciones cubanas. Por ejemplo, Hillary Pennington, vice-presidenta de la Ford Foundation sostuvo un encuentro en el CENESEX, el 29 de septiembre de 2016.

La Fundación Ford ha financiado también el proyecto Cuban Oral History: Memories of the Cuban Revolution, de la Universidad de Southampton, realizado bajo los auspicios del CENESEX.

Igualmente, la Fundación Ford apoyó el proyecto de donación a Cuba de una réplica de la estatua ecuestre José Martí, ubicada en el Parque Central de Nueva York. Ha sido recientemente colocada frente al Museo de la Revolución.

Deseo dejar bien aclarado públicamente que no veo problema alguno con esas actividades de colaboración. Todas me parecen bien. Esas son personas e instituciones cubanas que tienen experiencia en este terreno y existe sobrada evidencia de que han sostenido intercambios beneficiosos para Cuba. Son otros quienes ponen bajo “sospecha ideológica” y quienes ven “inclinaciones subversivas” en todo lo que sea “tocado” por esas fundaciones.

¿Entrará en escena la picaresca?

Esos argumentos los he expuesto anteriormente como comentarios en más de un blog donde se ha abordado el tema del “oro de Soros”. Obviamente, no se trata en lo más mínimo de defender a las fundaciones. Eso no es lo que hago, ni ese es el punto que se discute.

Lo que se debate es si mantener relaciones con fundaciones como Open Society y Ford le trasmite, automáticamente, “ilegitimidad” a las entidades y ciudadanos cubanos que participen en esas actividades.

En esencia, habría que responder dos preguntas:

– ¿Cuál es la evidencia concreta de que lo que se publica en Cuba Posible –que acoge puntos de vista diversos- sea el efecto de la influencia de fundaciones extrajeras y cuál sería la explicación de los mecanismos de causalidad de esa conjeturada influencia?

– ¿Se “contaminan” por igual todos los ciudadanos cubanos y entidades que se relacionan con las fundaciones extranjeras, o son algunos más “contaminables” que otros?

Respecto a la primera pregunta, no hay mucho que agregar a lo que ya se ha dicho anteriormente. Los “denunciantes” no han aportado prueba concreta de influencia, ni se han molestado en explicar causalidad alguna. La fórmula va por otro lado: “ajiaco conspirativo” y repetición vocinglera.

En cuanto a la segunda pregunta, no conozco la opinión del compañero Luque. Tampoco se la estoy pidiendo. No quiero hacer algo que pudiera ser entendido como una impertinencia.

Lo que me interesa es tratar de conducir cualquier posible discusión sobre esa segunda pregunta –si es que se produjese un intercambio- por el camino de un debate racional. Más de una vez he debido escuchar, con paciencia, el intento de explicar que, en realidad, determinados ciudadanos e instituciones cubanas no son “contaminables”, mientras que en otros casos –como Cuba Posible– la propensión a la “contaminación” no solo es consustancial, sino que es, además, deseada. Es un típico argumento de la picaresca y obviamente en ese tira y afloja no tiene sentido participar.

Queda clara la lógica arrabalera de ese tipo de acusaciones contra Cuba Posible, pero pudiera ser que la lógica nunca haya sido parte de las “denuncias”, en cuyo caso entonces la cosa se entiende mejor.

Sobre los autores
Pedro Monreal González 47 Artículos escritos
(Guantánamo, 1958). Especialista del Programa de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO. Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de La Habana (1999). Estudios de posgrado en la Universidad del Sur de California (USC), La Jolla, Estados U...
17 COMENTARIOS
  1. jose dario sanchez dice:

    bueno, Profesor,,,,creo que para responder a personas como el sr; Luque, al cual le asiste el derecho de la descalificacion politica,no hace falta decir el siguiente disparate :”al gobierno cubano le asiste la moral, el derecho y e apoyo del Pueblo….etc”
    Decirle eso a un vocero de una dictadura totalitaria comunista de 60 anos lo envalentona, le da “derechos” que no tiene. Ellos (luque, Iroel, etc, etc) deben saber que son las voces que callan a sus hermanos, que los quieren llevar por un solo camino, su camino. Y deben saber tambien que nadie medianamente honesto, les hara el coro. Gracias

    • Pedro Monreal dice:

      José Darío, también debí haber agregado que al gobierno cubano le asiste la experiencia histórica. Casualmente han estado saliendo en la últimas horas informaciones de los expedientes sobre Kennedy que han sido recientemente desclasificados. Muy revelador lo que agrega a lo que ya en esencia se conocía. Frente a algo así, ciertamente hay razones morales y hay derecho, para que el Estado actúe. La seguridad nacional es una función esencial de cualquier Estado.

      Confío en que pueda darse un debate constructivo en el país. Es necesario. Nos jugamos cosas muy importantes. Esa es la razón por la que considero que es necesario tratar de aclarar los temas de legitimidad, derechos, y participación.

      • jose dario sanchez dice:

        ante todo, es un honor para mi tener respuesta suya. Ante todo, quizas por la edad, quizas por la diferencia de elementos de juicio, al parecer usted y yo discrepamos acerca de la genesis de la “Revolucion Comunista” que es la misma en sus orientaciones (a veces en secreto y a veces al descubierto) desde el comienzo : implantar una dictadura totalitaria, con apoyo de la Potencia totalitaria mas poderosa del planeta en beneficio de un ser sumamente Egolatra para su uso y disfrute. El actual Regime(eso es lo que es) no tiene ninguna legitimidad y se ha basado siempre en la repression al pueblo, en la imposicion de una forma de pensar y vivir. Si ilegales han sido los EEUU en su trato hacia ese regimen, aun mas ilegal es el Regimen actual. Eso es necesario lo sepan los defensores del Regimen, porque es asi. Tambien es necesario sepan que estan cometiendo un delito al negarle la voz a los ciudadanos cubanos y al demonizar la diversidad de ideas. Ellos no son nadie para hacer eso y solo se basan el el Poder. El dialogo y la discusion son las formas naturales de convivencia ciudadana. Un ciudadano sin voz, es un esclavo, lo mismo que un ciudadano sin opciones, no es un ciudadano. Y sin ciudadanos sin goce de sus derechos, no hay soberania. Los que aplastan la soberania cubana, no sin los Yankys precisamente. Gracias por dejarme hacer estas precisiones necesarias para comenzar a dialogar !! Gracias
        Nota : si el Gobierno del Pais, financiara a todos, no hubiera necesidad de buscar financiamiento foraneo. Pero “nuestro” gobierno, mejor financia a una revista izquierdista en Cachemira que a un discrepante cubano !!

        • Pedro Monreal dice:

          José Darío, sin duda discrepamos sustantivamente en temas esenciales, los cuales han sido –en buena medida- asuntos polémicos que han venido enfrentando a los cubanos, a veces con la palabra y en ocasiones violentamente, desde el mismo principio de la Revolución cubana, inclusive antes de que esta hubiera asumido un modelo comunista.

          Son cuestiones que van a resolverse en la arena política, con independencia de lo que podamos pensar comentaristas aislados como nosotros, pero obviamente nos asiste a todos el derecho –como ciudadanos- a opinar, a proponer y a exigir que eso se respete.

          Quedando clara las diferencias, creo que coincidimos en que son temas que deberían ser discutidos de manera civilizada –sin tratar de deslegitimarnos los unos a los otros- y que en muchos aspectos la discusión no sería para tratar de convencernos mutuamente, sino para poder avanzar en la búsqueda de formas prácticas que permitan la convivencia en un país cada vez más heterogéneo en lo económico, lo social, lo ideológico y lo político.

  2. El “oro de Soros” no es una falacia ni una consigna. Es la verdad. Han negado alguna vez que reciben financiamiento de las instituciones sostenidas por Soros ?. No, no han podido. No pueden. Entonces no es un lema, es la verdad. No se vaya por las ramas, Monreal. Porque no fueron a buscar financiamiento a China o a Rusia ? Casualidad que lo obtuvieron de un ferviente alabardero del liberalismo a ultranza !.
    Y sobre que CP “acoge distintos puntos de vista”, leáse la Guerra Fría Cultural, de Frances Stonor Saunders. Aunque me extraña que no se lo haya leído. Las publicaciones anticubanas, desde Cuba Encuentro y mucho antes, siempre se presentan como “acogedoras” de distintos puntos de vista, buscando legitimarse como espacios plurales que no son.
    El “ajiaco conspirativo” tampoco es una consigna. Es también real. Basta con leerse las declaraciones de Veiga, las fotos de los “líderes” de Cuba Posible en conciliábulos, no en Namibia o Dominica, sino en el mismo centro del Imperio que nos agrede. No tire a choteo las denuncias. Basta con leer todos los textos que publica Cuba Posible, intentando “iluminarnos” con textos “muy intelectuales”, de cubanos “iluminados” y extranjeros, que lo que pretenden es convencer de un “aterrizaje suave” (más bien un retroceso) hacia el capitalismo. Desmontar la constitución socalista, privatizar la propiedad social, (aunque aún no se han metido con los servicios públicos de salud y educación que ofrece el estado cubano, un estado del tercer mundo, que a pesar de sus carencias y del brutal bloqueo imperial logra mantenerlos (incluso para quiénes lo atacan en plan mercenario) porque saben que ya sería quitarse la careta del todo) y hablar de “reformas” que cualquier que haya visto el derrumbe del campo socialista en los 90 sabe perfectamente a que conducen.
    Hasta Venezuela bolivariana ha sido objeto de tratamiento en CP, tratando de qué ?.
    Y respecto al debate en Cuba, lo ha habido, lo hay y lo habrá. Pero no en el sentido que le quieren otorgar en Cuba Posible, incluido Ud., para desmontar el socialismo cubano. Cuba Posible es un arma para desmontar la Revolución cubana, Monreal y Ud. lo sabe. Su propio líder Roberto Veiga lo ha dejado traslucir. Entonces, Ud. está defendiendo lo indefendible, desde posiciones muy elaboradas, pero al fin y al cabo, justificando lo que los revolucionarios cubanos sabemos. Y se lo alerto Monreal: Ud. puede tirarlo a choteo, pero sobre Cuba Posible y sus acólitos imperiales, estamos más que advertidos. La historia nos ha dado las alertas.

    • Eres bueno en repetir consignas y en sumarte al coro de descalificaciones. Internet y tiempo tienes para ello, porque al final, ese es su trabajo. Qué extraño que justo cuando Monreal desmonta una por una los delirios de Luque. Lo dije y lo repito. Cuba Posible no tiene ni pretende tener el monopolio de la verdad. No pretende ni puede imponerle sus ideas a nadie. Sus colaboradores, cubanos la mayoría, no cuentan con la venia del Estado cubano para divulgar sus ideas.

      Como ciudadanos tenemos el derecho de opinar, proponer, comentar, criticar y el Estado debería garantizar que esa diversidad y pluralismo estuviese presente en los medios públicos. Como no es así, Internet nos da esa posibilidad.

      Usted tiene su verdad y la quiere imponer al resto de la sociedad, muchas veces valiéndose de estrategias sacadas de vetustos manuales de inteligencia (que evitan el análisis de los argumentos expresados, no por falta de argumentos propios, sino porque lo que se busca es anular a la contraparte atacando su reputación. La finalidad de todo eso es eternizar la discusión monocorde, la unanimidad, la apatía social que perpetúa el verticalismo de nuestro sistema político. Y principalmente, evitar que otras personas se sumen al debate sobre cuestiones de interés público.

      Sus palabras no son otra cosa que aquello que Lenin llamó “agitación”. No le interesa reflexionar, hacer una crítica a fondo. Pero si lo que le interesa es un debate serio, bienvenido. Escoja usted el tema y conversamos. Manuel Sanguily nunca huyó del debate. Empecemos por cuestionarnos porque el Cenexes y la UH y Cuba Posible no? Cuestiona usted la actuación de los directivos de ambas entidades o es que ellos tienen prerrogativas vedadas al resto de los ciudadanos? Cuáles serían esas prerrogativas y por qué?

      Me gustaría, previo análisis de contenido, que presente usted los artículos en los que aboga por el fin de la actual Constitución y la privatización de la propiedad social. Abro paréntesis para recordar algo. Actualmente la terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí está siendo administrada por una empresa francesa. Eso se llama convenio público-privado, la misma figura jurídica que provoca protestas en América Latina y la misma cosa que Temer viene haciendo con aeropuertos, hidroeléctricas, puertos. Sin embargo, los que como usted denostan de Cuba Posible, nada dijeron, ya no de la privatización, sino de la transparencia con la que corrió el proceso de licitación. Hablamos del tema Adrián, o miramos al lado para criticar al vecino?

      No soy de los que creen cosas, pero cuál sería la antítesis de “cubanos iluminados”? Claro, la apatía generalizada y la obediencia absoluta.

      Por último Adrián, fíjese si el afán por monopolizar la verdad y por ende, la palabra es un padecimiento crónico en los que detentan un poquito de poder, que usted entra a este sitio, dice lo que quiere y se respeta su derecho. Están ustedes dispuestos a hacer lo mismo en los espacios que consideran suyos? Cree usted prudente que, en materia de comentarios, apliquemos aquí lo que Iroel en su blog? Cree que lo mejor es que cada uno se calle lo que piensa y siga a las orientaciones de los pastores del rebaño y que hablemos siempre en momento y lugar adecuado, decidido desde arriba. O tal vez, se pueda pedir un espacio en la Mesa Redonda para que, por ejemplo, intelectuales probadamente revolucionarios como Valdés Paz, Aurelio Alonso, Esteban Morales expresen sus puntos de vista sobre nuestra realidad?

      Es irónico que algunos se alcen como seguidores de las ideas de Martí y del propio Fidel, al tiempo que critican la elaboración del discurso. O sea, si no se es capaz de producir una prosa a la altura, explicar con claridad y calidad sus ideas, quien si puede merece la descalificación. Enrique Ubieta y Armando Hart escriben con similar elaboración. Qué decir de la oratoria de Eusebio Leal?

      Entonces, se trata de debatir. Si usted cree que algo que aquí se propone está errado, explique los por qué con argumentos?

  3. Pedro Monreal dice:

    Adrián, no me he ido por las ramas. Aquí la discusión no es ni Soros ni las fundaciones. El intento de descalificación consiste en decir que lo que se expresa desde Cuba Posible es el resultado de las relaciones con esas fundaciones. Ni usted ni ninguno de los “denunciantes” se ha tomado la molestia de demostrar eso. Mientras no lo hagan, no se puede tomar en serio todo el cacareo que se traen con Soros y con las fundaciones. No tiro a choteo denuncias serias, sino invenciones chapuceras y mucho cotorreo vacío.

    No me deja mas opción que tirarle también una carcajada a eso de las fotos de los “líderes” de Cuba Posible “en el mismo centro del Imperio que nos agrede”. ¿Solamente viajan a EEUU los “líderes” de Cuba Posible?, ¿Nada más que ellos?, ¿No hay foticos de otra gente visitando el “Imperio”?

    Se lo alerto Adrían, cada día menos gente se traga las guayabas de los “denunciantes”.

  4. Pedro Monreal dice:

    Adrián, otra cosa: para comprobar que Cuba Posible acoge distintos puntos de vista lo que habría leer es Cuba Posible. Ese dato donde único puede verificarlo es allí.

    Otros libros pueden ser interesantes, pero ese punto específico no lo va a encontrar en otros libros.

  5. Voy a tratar de ser escueto e ir al meollo del asunto en cuestión. De la monserga escrita por el señor Monreal, me limitaré a cuestionar lo que el académico con ínfulas denomina “lógica arrabalera”. En primer lugar todo el texto es esencialmente incoherente: El distinguido que nos ocupa, llega a reconocer por un lado la mezquindad y el espíritu torcido de algunas acciones de George Soros, a la vez que hace una salvedad respecto a algunos aciertos y buenas intenciones del multimillonario de marras. Por supuesto que todo relacionado con la isla de Cuba y las relaciones de Cuba Posible con el Open Society, entran dentro de lo segundo; es decir, que George Soros ayuda generosamente al “Laboratorio de Ideas” porque los brillantes intelectuales y académicos nucleados en torno a Cuba Posible, se inscriben dentro de esa falaz y circense lista extraída de la Web que el señor Monreal nos incluye en su artículo. De manera que estamos ante un Soros binario, y, para suerte de los cubanos como el señor Monreal y sus acólitos, la parte buena de esa doble unidad encarnada en un mismo ser, a Cuba le toca lo positivo y prometedor. Todo parece indicar que, en realidad, quien adolece de una lógica arrabalera es el autor de este panfleto. Respondiendo a su segunda pregunta, habría que empezar aclarando que es una pregunta mal formulada: No estamos tratando aquí las fundaciones extranjeras en general; nos ocupa, específicamente, la Open Society y la Fundación Ford. Aclarado esto, mi respuesta a su mal formulada pregunta es que sí. Todos los ciudadanos cubanos que se relacionen con estas dos fundaciones (dado su empírico historial) se contaminan de alguna manera, en la medida que acepten financiación para establecer proyectos destinados a legislar políticas internas. Y en esto soy absolutamente categórico. Y esto incluye al gobierno cubano, en el caso de que haya existido este tipo de relación; algo que usted tendría que probar. En el caso de Cuba Posible, está confirmado y reconocido por parte de sus directivos la financiación por parte de estas instituciones; esto les invalida, ipso facto, como legítimos voceros y legisladores de un proyecto no autónomo y por ende no soberano de cambio en Cuba.

  6. Pedro Monreal dice:

    Alexis, se agradece la confirmación que Ud. ha hecho sobre lo que es una lógica arrabalera. No hace falta ser académico. Basta con tener sentido común. No sé si se ha percatado que no hay razón para creerlea Ud. que es falaz una lista que cualquiera con acceso a internet puede comprobar que existe, sin que Ud. demuestre que esa lista es falaz. Si Ud. tiene una lista mejor, o más confiable, puede aportarla. De no ser así, entonces lo que es falaz es lo que Ud. dice.

    Tomo nota de que Ud. ha dicho estar dispuesto a decirle a todos los ciudadanos cubanos que se hayan relacionado con esas dos fundaciones, y también al gobierno cubano, que están contaminados “de alguna manera”. Yo no tengo que “probar” que eso ha ocurrido. La información está disponible públicamente. Solamente tiene que revisar los links.

    Aclare sus ideas. Eso de “legislar políticas internas” no se entiende bien. En Cuba la que legisla es la Asamblea Nacional. No siga enredándose.

    Espero con impaciencia sus alegaciones que “invaliden” ipso facto a las otras instituciones cubanas. Confío en que los blogs “denunciantes” con los que Ud. simpatiza estén ansiosos por darle un espacio. Porque todo eso lo va a hacer públicamente, ¿No es cierto?

  7. Me voy a permitir comenzar por el final: ¿Cuáles son los blogs “denunciantes” con los que yo simpatizo? Por favor, si es Ud. tan amable de aclarar esta afirmación. Voy a tratar de “desenredarme” a ver si logro hacerme explicar; aunque le confieso que si hay alguien obstinadamente enredado en justificar lo que a todas luces resulta obvio, respecto a este asunto del financiamiento foráneo y falta de autonomía es precisamente Pedro Monreal. Por cierto, Ud. me recuerda en lo relacionado con Soros, a la señora esposa del gran estafador Bernie Madoff. Cuando el delincuente Bernie fue descubierto y encausado, su ingenua y afable esposa, al igual que Ud., le dijo a la prensa que era verdad que el señor Madoff había hecho cosas muy malas, pero también algunas muy buenas y caritativas; y que, en esos momentos, se hacía necesario poner lo bueno y lo malo en la balanza. Pero voy al asunto que nos ocupa. En mi opinión, el proyecto del Laboratorio de ideas que Ud. representa, se inscribe dentro de lo que el escritor e historiador Tariq Alí denominó como el extremo centro: una entelequia supuestamente desideologizada que, en nombre un supuesto consenso trata de exhibir una agenda “pseudoexistencial”. De ahí la necesidad constante de mostrar una defensa a ultranza de lo que muy acertadamente Aviva Chomsky acuñó como la industria de la diversidad. Es decir, pronunciarse a favor y en defensa de todas las minorías étnicas, raciales, feministas, sexistas y de género, el entuerto ecológico y todo lo relacionado con esa agenda muy de moda y supuestamente incluyente que sin dudas seduce a gran parte de los seres humanos con sensibilidades y necesidades altruistas. Hasta ahí todo pareciera estar bien, sino fuera por las asociaciones y los patrocinadores que Cuba Posible escogió para llevar adelante su proyecto. La maquinaria económica detrás de esas supuestas buenas intenciones es exactamente la misma que ha estafado y embaucado de manera global; y es, parafraseando a la filósofa estadounidense Nancy Fraser, lo que hoy en día se denomina neoliberalismo progresista. De manera que, y esta es mi opinión, Cuba Posible es una estafa vanidosa y su mayor error consiste en subestimar a la gente de los arrabales (para usar ese término que Ud. usa tan despectivamente para referirse a la gente de pueblo). El gran hándicap del núcleo directivo de Cuba Posible es su insoportable tufillo elitista, que es, a su vez, la suerte para los cubanos de a pie. Porque Uds., desde el altar académico montado y financiado desde el miasma más rancio del capitalismo neoliberal de hoy, me temo que están destinados a un fracaso estrepitoso en sus verdaderos propósitos.

    • Pedro Monreal dice:

      Alexis, gracias por confirmar lo de la picaresca.

      Existe información de acceso público sobre la colaboración de las fundaciones Open Society y Ford con otras instituciones de la isla. Es muy fácil ver que Ud. está aplicando la ley del embudo. Pero si ya desistió de hacer alegaciones que “invaliden” ipso facto a esas instituciones, no se preocupe, se sabe que eso es parte de la picaresca.

      El término arrabalero no lo he utilizado para referirme a la condición de ninguna persona ni grupo social sino a una lógica tosca, como la que Ud. utiliza.

      No me queda clara la razón por la insistencia en tratar de darle apariencia académica a un debate que es de naturaleza política. Habla Ud. de tufillo elitista y es sin embargo Ud. el que se pone a recitar nombres de autores. No trate de desviar la atención con términos como el “extremo centro”, ni con el “neoliberalismo” progresista. Nada de eso viene al caso.

      El gran problema del sectarismo es creerse que son portadores de la verdad con independencia de que esta refleje la realidad.

      Si le interesa poner la picaresca a un lado y dedicarse a hacer una discusión de ideas, pudiera tratar de evaluar de qué manera concreta lo publicado en Cuba Posible incluye, o no, en el reconocimiento de la centralidad del trabajo como componente de la sociedad, de la movilidad social de los trabajadores y del respeto de la identidad social de estos. Le sugiero remitirse a lo que ha sido publicado en Cuba Posible y no a las teorizaciones generales o sobre otros paises que pudieran haber hecho autores como los que Ud. ha citado.

  8. Estimado Pedro Monreal, el espíritu y la esencia de la línea editorial de Cuba Posible está obviamente secuestrada por las mismas directrices establecidas para un mundo hoy en día globalizado. No hay nada original en lo que ustedes hacen. Tratar de darle una unilateralidad a Cuba desde los medios y fines que ustedes proponen, ignorando con alevosía la imprescindible geopolítica, constituye un acto cuando menos de fariseísmo mayor. Y para no caer en un debate estéril o quizás bizantino, voy a terminar de manera categórica este asunto. El ejemplo de lo sucedido con Puerto Rico a partir del huracán Irma, es ilustrativo de lo que el Caribe representa para las élites neoliberales que tienen su Cuartel General en Wall Street. Si el Staff de Cuba Posible tuviera un poquito de decoro, después de esto hubiera cerrado el negocio y empezaría a dedicarse a empinar papalotes; nada mejor que esta sublime actividad para disfrutar del ocio que la sociedad cubana posibilita. Sin embargo creo que ustedes, los brillantes académicos e intelectuales del flamante Laboratorio de ideas, prefieren sacrificar esa posibilidad en pos de un escenario similar al de la llamada Isla del encanto: luchar con ahínco para estar en la primera fila a la hora de recibir el rollo de papel toalla que lance el empleado de turno de la casa Blanca.
    Reciba mi cordial saludo. Gracias por su tiempo y su paciencia.

  9. Pedro Monreal dice:

    Alexis Figueredo, me parece muy bien que si no tiene argumentos concretos para discutir sobre Cuba entonces dedique su tiempo a chacharear sobre Puerto Rico, el Cuartel General de Wall Street, los rollos de papel y los papalotes. Así se despeja un poco el ruido incoherente que ha tratado de introducir Ud. en sus comentarios.

    Espero por sus alegaciones para “invalidar” ipso facto a las instituciones cubanas que han mantenido relaciones con las dos fundaciones. No lo deje en un exabrupto fanfarrón.

    Espero sentado, por si acaso si demoran mucho las “directrices” que quizás Ud. deba recibir.

  10. Vale la pena desperdiciar palabras con uno de estos trolls orientados? No me parece. Estas personas no les interesa el debate. Todo lo contrario. Se empeñan en inviabilizarlo por medio de la descalificación, el irrespeto, las medias verdades. Pero qué bueno que quede visible delante de todo el mundo los métodos de los que se proclaman defensores y hacedores de un mundo mejor donde quepan todos!

    Yo quisiera que algunas de estás personas saliera al frente de cualquier artículo de Cuba Posible con una respuesta argumentada, capaz de tensionar o inclusive, deconstruir lo dicho o propuesto por cualquiera de nuestros colaboradores. Hay maneras de hacer eso de una forma ética. Yo quisiera un debate de verdad como aquellos entre Blas Roca y Alfredo Guevara, por solo citar un ejemplo loable. Pero les faltan intelectuales de esa altura o no los dejan participar.

    Si de contaminaciones ideológicas y políticas se tratase, qué hace el gobierno cubano firmando convenios con las transnacionales Nestlé y Unilever? No son ambas empresas capitalistas tantas veces acusadas de explotación laboral y daños al medio ambiente?
    Acaso la presencia en Cuba de la transnacional brasilera Oderbretch (empresa constructura que participó en las obras del puerto de El Mariel y acusada en Brasil y otros países de Amérca Latina de pagar millonarios sobornos a políticos) significa que los funcionarios gubernamentales cubanos que firmaron los convenios también están contaminados?

    Construir analogías es muy fácil. Es el camino más fácil para aquellos cuyo único interés es denigrar.

    El equipo de Cuba Posible tuvo y tiene el suficiente decoro para incluso publicar un texto sobre la situación en la hermana Isla de Puerto Rico.

  11. Alberto Junior Hernandez Morales dice:

    Profe, permitame llamarle de esta manera aunq no nos conozcamos, pero hay un punto en el cual veo diferencia entre los proyectos de la UH y el CENESEX con la Open Society y el proyecto CubaPosible y es que los dirigentes de UH o el CENESEX no han hablado nunca de que quieren instaurar un sistema multipartidista en Cuba.
    Por supuesto, no pienso que la participación de alguien en Cuba Posible lo deslegitime en el plano ético para participar en el debate nacional, ni mucho menos se puede aceptar esto como prueba irrefutable de que los miembros de Cuba Posible sean instrumentos pagados por el imperio para colarnos el capitalismo por la puerta de la cocina, como se insinúa desde otros lugares. Pero mi punto es que si, en efecto Soros y la Open Society Foundation son contradictorios, pues el mundo no se divide entre Blanca Nieves y Reinas Malvadas. A veces apoyan proyectos loables y otras tantas, apoyan proyectos con el fin de lograr una desestabilización política. ¿En cual de estos cae Cuba Posible? En mi modesta opinión creo que Soros al apoyar Cuba Posible busca esto último y debemos tener eso en cuenta.
    No obstante es innegable la validez y calidad de muchos de los trabajos q en este sitio se han visto, otro como al hablar de Maduro y Venezuela, no tanto.

    • jose dario sanchez dice:

      sr. alberto : no se complique …..el derecho a la expresion es un derecho casi primitivo….Lo que es sospechoso es el por que hay gentes interesadas en que los ciudadanos no se puedan expresar. Concretando : si el gobierno comunista destinara un presupuesto de lo recaudado entre todos, para que todos se pudieran expresar, no hacia falta el “oro de soros”….mientras tanto ” thanks…Soros !!

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