El Parlamento debe dar cabida al incipiente pluralismo político presente en la sociedad cubana

Foto: Habana Radio

Cuba Posible ha dialogado con un grupo de intelectuales y activistas sobre cuáles son los 5 aspectos que más deberían ser tenidos en cuenta para conseguir un Parlamento deseado y por qué.

La nueva Constitución de República es el resultado de las reformas económicas ideadas e implementados por la dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC). La nueva Carta Magna plantea algunos cambios importantes en la forma como hasta ahora funcionó el sistema parlamentario cubano que, además de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), incluye también a las asambleas municipales y provinciales.

Sobre la primera ya se ha hablado bastante en los medios de comunicación y en espacios de debate (físicos y virtuales) creados para ese fin. Con todo, quiero destacar algunos aspectos. Primero, el hecho de que el presidente de la Asamblea Nacional será también el titular del Consejo de Estado. Esto es importante, porque la práctica política de las últimas cuatro décadas pareció demostrar que el jefe del Parlamento ejercía una mera función protocolar.

En segundo lugar, considero impropio que la Asamblea Nacional continúe ejerciendo la función de control constitucional en detrimento de un Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales o, al menos, darle esa función al Tribunal Supremo Popular. Hay diversos ejemplos que demuestran que el Parlamento permitió la aprobación y vigencia de numerosas normas (desde decretos hasta resoluciones de organismos del Estado) que violaban la Constitución. El resultado es previsible cuando se es juez y parte. Se habla mucho de la falta de cultura jurídica, de las ilegalidades e indisciplinas sociales cuando estas son cometidas por los ciudadanos, pero nada se dice las contravenciones en las que ha incurrido el propio Estado cubano.

La ANPP debería ser más representativa. No basta decir que más de la mitad de sus integrantes son mujeres, que están representados allí los diferentes sectores de la sociedad, cuando se sabe que a esa diversidad se sobrepone una homogeneidad ideológica. O sea, allí no está representado (o por lo menos no se expresa) el incipiente pluralismo político presente en la sociedad civil cubana. Claro, esto es coherente cuando vemos que ni la actual y ni la futura Constitución reconocen el pluralismo político como elemento indispensable para la realización de la democracia. Para ese fin, también habría que repensar las llamadas “comisiones de candidatura” que, en la práctica, y siguiendo criterios ideológicos, son quienes nominan a los candidatos al Parlamento.

Sería oportuno que el Parlamento ampliara el número de sesiones para que pueda ejercer su función primordial que es elaborar leyes, debatir temas trascendentes de la vida nacional y fiscalizar el funcionamiento del poder ejecutivo. Para ese fin se necesita, ya que se rechaza la profesionalización, elevar la preparación de los diputados y de sus asesores, pues muchos de ellos –como apreciamos en los debates parlamentarios sobre el proyecto de Constitución– carecen de los conocimientos jurídicos que todo legislador debe dominar.

Por la forma en que ha funcionado hasta hoy, tal parece que los ciudadanos les damos un “cheque en blanco”. Vale reiterar que el Parlamento debe actuar con transparencia. Por tanto, sus sesiones deberían ser abiertas y, en la medida de lo posible, transmitidas por radio y televisión como sucede en varios países de América Latina. También debe disponer en su página web de más información sobre los diputados y su actividad parlamentaria: ¿qué proyectos de ley han presentado, cuáles están en discusión, cuáles son los argumentos presentados para defender o rechazar una propuesta? Los ciudadanos podrían estar al tanto y hasta participar en la vida del Parlamento a través de las redes sociales, por email con los diputados y asistiendo a los debates. Y claro, deben crearse los mecanismos para que la ciudadanía pueda llevar sus demandas a la Asamblea, en reuniones con diputados, o por el ejercicio de la iniciativa legislativa.

Defiendo, además, la permanencia de las Asambleas Provinciales del Poder Popular, pues su eliminación agudizan los déficits democráticos que exhibe el sistema político en Cuba. Eliminar los parlamentos en las provincias es un gran retroceso, es ningunear a la ciudadanía, es limitar aún más su participación en la vida política de la provincia.

Por último, quisiera decir que en los últimos 60 años mucho se ha criticado el pluripartidismo (incluso se le ha acusado de todas las desgracias de la Cuba prerrevolucionaria) y la independencia de los tres poderes del Estado, de modo que puedan fiscalizarse entre sí. Muchas de estas críticas están llenas de razón, pero lo cierto es también, que la práctica ha demostrado que, en materia de representación política, el actual modelo es excluyente. Y, por otra parte, la unidad de poderes colocó las leyes en función de los intereses del Estado que como se sabe, no siempre coinciden con los de la sociedad civil. Por lo tanto, no creo que el actual modelo sea una alternativa, o la superación de todos los aspectos de la democracia liberal, ni siquiera en el plano normativo.

Sobre los autores
Alexei Padilla Herrera 9 Artículos escritos
(La Habana, 1985). Licenciado en Comunicación Social por la Universidad de La Habana y master en Comunicación Social por la Universidad Federal de Minas Gerais. Se ha desempeñado como profesor y traductor.
1 COMENTARIO
  1. Por favor señale las principales caracterísitcas del pluralismo politico, tipos de partidos, objetivos ya que como profesor que eres formado por la Revolución debías ser menos ambiguo y señalar de forma precisa , concreta y honesta en que consiste el pluralismo politico naciente de la sociedad cívil. Siendo un profesional joven debías ser más revolucionario y defender el socialismo, porqu eya sabemos a donde conduce el pluralismo politico que preconizas, eso es bastante viejo y viene desde que triunfo la Revolución y tu ni habias nacido, debes ser un poco más respetuoso con la historia para estar hablando de pluralismo politico a estas alturas , ese es un discurso muy viejo , cuando de lo que se esta hablando es del bienestar de todos y con todos, sin pensar en diferencias ideologicas, que reine la paz, la concordia y solidaria, sin exclusión social ni odios, pero la pluralidad politica a la que te refieres esta llena de odio y venganza, empezando por la mafia cubano americana y terminando por sus acolitos de aqui

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