¿Tenemos derecho a trabajar por Cuba?

Desde hace varios días tiene lugar en el país un intenso debate sobre elementos cruciales del presente y del futuro de Cuba. En el intercambio, que ha tenido como epicentro el blog del cantautor Silvio Rodríguez, se ha hecho mención reiteradamente a nuestras personas. Ante esta situación en curso, queremos precisar algunas cuestiones:

1. No creemos necesario aportar ideas sobre las temáticas debatidas durante estos días, pues sobre esos tópicos hemos trabajado durante los últimos 13 años. Todo el que desee conocer y evaluar nuestras posiciones puede encontrarlas en la revista Espacio Laical (2005-2014) y en Cuba Posible (2014-2017).

2. Por otra parte, queremos ratificar que, desde hace mucho tiempo, hemos desechado la actitud de tratar de demostrar que “no somos culpables” por lo que pensamos y por lo que hacemos; simplemente trabajamos y dejamos, sin preocupación, a cada cual la consideración sobre nuestro quehacer.

3. Las principales acusaciones contra nuestras personas, no tanto contra Cuba Posible, han sido las de querer “subvertir” el orden interno y la de ser “dos plattistas” al servicio del gobierno norteamericano.

4. Sobre estas dos cuestiones queremos afirmar:

a) Nuestras propuestas se han basado en una evolución gradual del actual modelo sociopolítico cubano. Hemos creído, y seguimos creyendo, que no existe otro camino para Cuba. Sin embargo, esta postura nuestra es considerada por algunos, en el menor de los casos, como “sospechosa” y, por lo general, como “traidora”. No obstante, estamos convencidos de que si la Revolución llegara a colapsar, no será por los empeños a favor de su renovación, sino gracias a aquellos que se aferran a mantenerla anclada en lógicas que solo conducen a la derrota.

b) En cuanto a nuestra posición “plattista” en “alianza con los poderes norteamericanos”, solo basta decir que llevamos trabajando, pública y privadamente, más de 13 años a favor de la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, siempre sobre la base del respeto a la soberanía cubana. De ello pueden dar testimonio tantísimas personas que, desde los dos países, han trabajado en serio y concretamente (no en la distancia y mediante “consignas”) en este empeño estratégico

5. Ni Roberto Veiga, ni Lenier González han mantenido, ni mantendran, relaciones de trabajo con la USAID. No obstante, sí hemos trabajado y trabajaremos con contrapartes extranjeras, entre las que se encuentra Open Society Fundations, de George Soros. Incluso, este momento gestionamos que el mismo nos conceda una entrevista, pues deseamos dialogar con él y luego publicar este intercambio acerca de su apreciación y de sus posiciones sobre el actual contexto global.

6. En medio de estas circunstancias solo nos queda hacer dos solicitudes, que presentamos a continuación:

a) La primera es reclamarle públicamente a la Fiscalía General de la República que inicie un proceso de instrucción por todos los cargos que se nos “imputan”, en el que participemos como acusados, y se haga participar a los que alientan la campaña contra nosotros, como acusadores. Desde este momento nos encontramos en nuestros domicilios esperando la debida intervención de la autoridad judicial correspondiente.

b) Así mismo, ante la ausencia de mecanismos, instituciones y autoridades establecidas para dirimir definitivamente la legitimidad de posiciones ciudadanas no oficiales, apelamos a las máximas instancias del país, para conocer, de una vez y por todas, si en este modelo tenemos derecho a trabajar como ciudadanos, a no ser difamados, y a ser considerados patriotas.

7. Finalmente, pedimos a todas las personas de buena voluntad que exijan a la Fiscalía la apertura inmediata de dicho proceso contra nuestras personas.

Roberto Veiga González.

Lenier González Mederos.

Sobre los autores
Roberto Veiga González 65 Artículos escritos
(Matanzas, 1964). Director de Cuba Posible. Licenciado en Derecho por la Universidad de Matanzas. Diplomado en Medios de Comunicación, por la Universidad Complutense de Madrid. Estudios curriculares correspondientes para un doctorado en Ciencias Pol...
Lenier González Mederos 28 Artículos escritos
(La Habana, 1981). Subdirector de Cuba Posible. Licenciado en Comunicación Social por la Universidad de La Habana (2005). Estudios de maestría en Gestión Turística en la Universidad de La Habana. Estudios doctorales de Sociología en el Instituto...
38 COMENTARIOS
  1. Si, tienen todo el derecho de trabajar por Cuba. Es más, el deber. Pero también tienen el deber de despojarse de todos esos “padrinos” imperiales que tienen al estilo de George Soros y sus asociados, que cualquiera sabe a que se dedica. TODO EL MUNDO SABE que la Open Society Fundations, de George Soros ha promovido derrocamiento de regímenes, “revoluciones de colores”. Lo niega Cuba Posible ¿?
    Qué hace CUba Posible trabajando con fuerzas extranjeras abiertamente antisocialistas ? Define eso el carácter de Cuba Posible ? Cuando en Cuba la mayoría de la población votó a favor de la irrevocabilidad del carácter socialista del estado y la nación cubana, y eso está incluido en la Constitución, es entonces Cuba Posible anticonstitucional también ?
    No creo que Uds. sean patriotas. Colaborar con gente como Soros los descalifica. Y creo que estoy siendo decente. Básicamente, no hay diferencia entre lo que quería la 2506 y lo que ambiciona Cuba Posible.
    Y por cierto, si hay instituciones cubanas para sus reclamos: Dirijanse a la Fiscalía General de la República.

    • Pedro Monreal dice:

      Para Adrián:

      Si quiere hacer una discusión amplia sobre el tema le sugiero que tenga en cuenta lo siguiente:

      El sitio web del Programa Cuba del Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) de la Universidad de Columbia (New York) dice textualmente “El Programa Cuba es actualmente financiado por Open Society Foundations y Ford Foundation” (The Cuba Program is currently funded by Open Society Foundations and the Ford Foundation). Puede consultarse en http://ilas.columbia.edu/centers-and-programs/cuba-program/

      El “Programa Cuba” de ILAS incluye un Programa de Intercambio Académico entre la Universidad de Columbia y la Universidad de La Habana, bajo el cual se realizan visitas académicas entre ambos países.

      También ILAS ha mantenido un proyecto de colaboración con el Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI) del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, en La Habana.

      Información adicional puede consultarse en:
      http://ilas.columbia.edu/ilas-issues-second-printing-of-cuba-us-relations-normalization-and-its-challenges-on-april-24-2017/
      http://ilas.columbia.edu/fall-2016-cuba-and-beyond-series/

    • El tema del financiamiento es un pretexto. Como cuando expulsaron de Cuba a Oscar Lewis por recibir financiamiento de la Fundación Ford para hacer estudios sobre la pobreza. La Fundación Ford que, por cierto, ha apoyado a varias instituciones oficiales. Quien afirme que por recibir financiamiento de Open Society se actúa como mercenario de un poder extranjero no sabe cómo funcionan los financiamientos de proyectos intelectuales en la globalización. Y si ese es el criterio, todos los proyectos que dentro de la isla trabajan con fondos internacionales son ahora mismo “antipatriotas”. ¿Por qué no hay campañas oficiales contra esos proyectos? Porque sus ideas no desafían el inmovilismo. La prueba de que el tema del financiamiento es secundario es que el eje de los ataques a Cuba Posible se basan en el concepto “centrismo”, que es ideológico. Los atacan por defender un socialismo diferente al oficial.

      • Para Rafael:

        Está muy bien documentado a través de estudios e investigaciones, cómo funcionan muchos de los financiamientos de proyectos intelectuales, académicos y científicos en la globalización. Se ha constatado el uso de éstos para subvertir y desestabilizar gobiernos que no son afines a los proyectos de hegemonía global neoliberal. Cuba, precisamente, ha sido uno de los países en el target de esa zanahoria afilada. Noto que su comentario trata de legitimar un sofisticado sofisma en nombre de la defensa de una falsa pureza. Por cierto, ¿no es usted el autor de este artículo publicado en El País de España, donde se defiende la grotesca injerencia del Gobierno mexicano en los asuntos de un estado soberano, como es el de Venezuela?(https://elpais.com/elpais/2017/06/20/opinion/1497986752_941970.html)

        • Pedro Monreal dice:

          Para Alexis Figueredo y también para Adrián:

          Todo eso está muy bien, pero lo que se discute aquí no es ese asunto en general sino de manera muy concreta.

          Lo que Adrián ha dicho es “No creo que ustedes sean patriotas. Colaborar con gente como Soros los descalifica”.

          Entonces, o Adrián está totalmente equivocado, o a la Universidad de La Habana y al Centro de Investigación de Políticas Internacionales (CIPI) del ISRI habría que aplicarles también la descalificación que se ha alegado.

          Si esta conversación es en serio, por supuesto que la descalificación no es aplicable ni a la Universidad de La Habana, ni al CIPI, ni a Veiga ni a Lenier.

          Lo otro es que estemos hablando sobre dos Soros distintos. A lo mejor es eso.

        • Sí, yo soy el autor del articulo “Trump y el inmoviilsmo en Cuba” que apareció en El País. No es cierto que la resolución conjunta que propuso México, junto con otros 17 países, algunos gobernados por la izquierda como Chile y Uruguay, para encontrar una salida negociada a la crisis en Venezuela, sea una “injerencia grotesca” en los asuntos internos de ese país. En la OEA se debaten todo tipo de conflictos bilaterales o regionales. Por ejemplo, el gobierno de Evo Morales ha planteado en ese foro interamericano su diferendo con Chile por la salida al mar. ¿Es eso injerencia en los asuntos internos de Chile? Claro que no. Injerencia es un embargo unilateral o una sanción extraterritorial como la de Estados Unidos contra Cuba o el envío de asesores militares o el respaldo a la represión de Maduro, como hace el gobierno cubano.

          • Usted mezcla convenientemente algunos de los conflictos bilaterales que se dirimen en la OEA. Con mucho respeto, me voy a permitir recomendarle la lectura del documento Operación Venezuela Freedom 2; especialmente el inciso d). Aquí tengo la cortesía de añadirle el enlace: http://misionverdad.com/la-guerra-en-venezuela/operacion-venezuela-freedom-2-el-documento. Las personas que cuentan con una columna o espacio de opinión en los medios globales, tienen el deber de estar bien informados para cumplir con la alta responsabilidad que esto amerita. De esta manera se puede evitar que se les tilde de manipuladores de la opinión pública o propiciadores de un clima que obedece a una agenda turbia y mal intencionada.

          • Antonio Rodriguez dice:

            Primero: La “izquierda” gobierna en Chile y Uruguay, mas no tiene el poder. No lo olvide, no es lo mismo tener el gobierno a tener el poder. Por ahi ya puede sacar sus conclusiones, sobre quien quiere esa tan cacareada salida negociada, que no busca otra cosa que no sea el derrocamiento de un proyecto social, adverso a los intereses de las minorias, en beneficio de las mayorias.
            Segundo: El conflicto Chile – Bolivia es un diferendo entre dos paises, valido para ser debatido o arbitrado en organismos internacionales. El conflicto de Venezuela es un asunto interno que debe ser resuelto entre venezolanos. Si la OEA, hubiera demostrado imparcialidad y objetividad a la hora de emitir juicios o resoluciones, en lugar de sospechosamente callar, o descaradamente apoyar, cuanto se ha hecho en este emisferio en contra de los pobres y desposeidos, pudieramos otorgarle algo de credibilidad y honradez en sus reclamos. Desgraciadamente la Historia demuestra lo contrario: siempre ha estado en el lado de las causas mas inhumanas, despreciables y vendepatrias de nuestro continente.

          • Para Antonio Rodríguez:
            Digo que en la OEA se debaten todo tipo de conflictos “bilaterales y regionales”, incluidos algunos que son internos. Por ejemplo, en la OEA se ha debatido el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras, el ascenso de la violencia y el narcotráfico en México o el problema de las bandas criminales en Centroamérica, que son domésticos. La crisis en Venezuela es profunda y ha sido admitida por el propio gobierno. No es cierto que los dos proyectos de salida negociada, debatidos en Cancún, en la Asamblea de la OEA, el de los países caribeños, muchos de ellos aliados de Caracas, y el de México, Colombia, Perú Chile, Uruguay y otras naciones, hayan estado puestos en función del “derrocamiento” del gobierno de Maduro. Me parece que su visión histórica de la OEA tiene sentido, sobre todo para el periodo de la Guerra Fría, pero está desactualizada para las dos últimas décadas. Todos los gobiernos de la izquierda latinoamericana, en la pasada década, incluidos los de Chávez, Morales, Correa, Ortega y los Kirchner, participaron activamente de la OEA y aprobaron la mayoría de sus resoluciones. No lo hubieran hecho si el organismo estuviera del “lado de las causas más inhumanas, despreciables y vendepatrias del continente”.

  2. Si George Soros ha estado financiando a instituciones oficiales nuestras, alguien se está chupando el dedo olímpicamente o alguien peca de ingenuo. No importa si es el ISRI o la UH. George Soros no es amigo del socialismo cubano, es un representante del imperialismo /y no me refiero solo al norteamericano / y como dijo el Che Guevara, “ni tantico asi”. Lo que el financia no es para apoyarnos, es para conocernos mejor y destruirnos.
    Al lado de Soros y su gente, la fundación Konrad Adenauer o la F. Ebert son unos niños de teta.
    Y por cierto, lo del financiamiento es solo una arista del problema.
    Y si Cuba Posible defiende el socialismo, Trump entonces es militante del PCC.

    • Pedro Monreal dice:

      Ahora se entiende mejor el cuento: “había un país donde existían instituciones oficiales que dejaron de ser patrióticas y que quedaron descalificadas, bien por ingenuidad o por bobería, pero, por suerte, había unos hidalgos caballeros muy listos que salvaron la Patria y el Socialismo”.

      Si esto no va en serio, entonces podemos seguir haciendo historietas.

      • La ingenuidad existe…y sobre todo, existe aún más el Imperio y su apetencia. Le recuerdo nuevamente, la frase de Ernesto Guevara: “al imperialismo, ni tantico así”.
        Y me parece que el que está tirando a “historieta”, una cosa tan seria como la injerencia de factores externos en nuestro país a través de ONGs como Cuba Posible, es Ud.
        La historia ha demostrado, que ni es cuento, ni es paranoia. No somos el único país en el mundo donde George Soros y su combo, o personajes similares y organizaciones similares, son observados y repudiados. Desde Rusia hasta Venezuela, ese tipo de intenciones son reveladas y repudiadas.
        No cometa el error de creer que somos ingenuos.

          • No me preocupo. Me ocupo. Gente como Ud. y Cuba Posible, no la tendrán fácil para destruir a la Revolución cubana. Y no lo lograrán. Le recuerdo la frase antifascista: “No pasarán”.

  3. Miguel Orozco dice:

    Estimado Pedro Monreal,

    Hablando en serio, me parece un poco infantil interpretar el vínculo de Roberto Veiga y Lenier González con la OSF desde la relación que esta fundación puede tener directa o indirectamente con instituciones del gobierno cubano. Raúl Castro le dio la mano a Obana; también lo hicieron Berta Soler, Guillermo Fariñas y muchos otros disidentes. Claramente el significado de esos encuentros es bien diferente.

    Tanto Veiga como Leiner han declarado públicamente que su visión evolutiva del proceso socio político cubano pasa por el cambio del paradigma del partido único y de economía estatal. Sinceramente creo que están en su derecho de pensar y expresar lo que consideren es mejor para Cuba. Que lo hagan al amparo de la OSF, más que dudas, arroja certidumbres.

    La nota publicada por ellos, que algunos amplifican y otros mutilan, es muestra clara del panorama y la riqueza del debate actual, donde confluyen el gran pensador, el torpe de ideas, el extremista, el de buenas intenciones, el ingenuo, el de propósitos solapados y donde faltan muchísimos otros (yo diría la gran mayoría) que hoy no tienen acceso directo a esta discusión. De alguna forma todos dan y reciben etiquetas, abiertamente o veladamente; es una práctica antigua en el debate matizada por nuestra forma de ser. Pero volviendo a las ideas, que es parte importante, me ha parecido muy interesante la peculiar forma de defenderse desafiando a las autoridades a que actúen en su contra. Hablando en serio, ¿realmente esperan que con este alarde de calculada valentía se vayan a librar de la andanada de improperios de quienes los adversan, o quizá esperan legitimar su posición ante la reacción de sus oponentes? El derecho a trabajar por Cuba hoy va de la mano de la certidumbre de recibir el ataque furibundo de los que están en la otra orilla de su corriente de pensamiento, cualquier que esta sea. Esto siempre ha sido así, aquí, como en cualquier latitud y momento histórico.

    Yo creo que quienes aspiran a llevar voz cantante en este debate deben estar preparados para enfrentar la realidad de un debate plural. No solo ante encumbrados académicos e intelectuales, sino ante el más autóctono representante de nuestra cubanía en el más marginal de los barrios de nuestras villas. Donde se dicen las cosas más serias con él más simpático y risible toque de picardía. A propósito, ahora mismo me pasan por la mente algún que otro calificativo picaresco viendo la foto que acompaña la viril nota.

    Usted sabe bien que cada hecho puede tener múltiples interpretaciones. No soy de los que cree en adivinadores, hago culto a los argumentos y la razón hasta donde mi capacidad de entender alcanza. Muchas veces me remito a la sabiduría de algunos o de muchos. En este caso particular, dos refranes golpean mi mente: “el que nada debe nada teme”, dice uno, “there ain’t no such thing as a free lunch” dice el otro.

    • Pedro Monreal dice:

      Estimado Orozco,

      Tomo nota de que Ud. piensa que tengo una actitud infantil por equiparar el vínculo de Veiga y de Lenier con la OSF al nexo de colaboración que tienen instituciones oficiales.

      Le ruego entonces que tome nota de que lo que no soy es tonto. Lo que le dijo Adrián a Veiga y a Lenier, que fue el motivo de mi comentario, fue textualmente “No creo que ustedes sean patriotas. Colaborar con gente como Soros los descalifica”.

      Si, en esa lógica, Soro es radioactivamente descalificador, entonces se descalifica automáticamente todo aquello –incluyendo la Universidad de La Habana y el CIPI del ISRI- que se haya “contaminado” con la OSF. Digo, si vamos a operar con la lógica.

      Entiendo que esa colaboración oficial sea una “verdad inconveniente” (como el cambio climático para algunos), pero eso es lo que hay.

      El cuento de Raúl. Obama, etc. no viene al caso. No trate de desviar la atención sobre la contradicción en que ha incurrido el comentarista identificado como Adrián, que de hecho ha reafirmado que ese dato de la UH y del ISRI le importa un comino porque, según él, esas instituciones han caído en una ingenuidad o se han chupado el dedo olímpicamente.

      Tanto Veiga como Lenier están en su derecho de decir lo que “olímpicamente” les dé su realísima gana siempre que eso no contravenga las leyes del país. Si alguien piensa que están equivocados, pues a debatir ideas entonces.

      Lo que es una barbaridad es tratar de criminalizarlos arteramente mediante la creación de una imagen de que ellos se relacionan con un enemigo feroz sobre el, que por otra parte, hay información pública que financia proyectos de colaboración con instituciones oficiales.

      No voy a comentar la parte relativa a los improperios y a la picaresca, excepto para decir que ambas cosas son dos “marcas de fábrica” de la mayoría de quienes sistemáticamente se han dedicado a descalificar a Veiga, a Lenier, y también a muchos otros de quienes expresamos nuestras opiniones en estos momentos. Pero, como dice la sabiduría guajira, “con esos bueyes tenemos que arar”.

      • Miguel Orozco dice:

        Estimado Monreal,

        En mi apreciación está usted tomando el rábano por las hojas. Usted llama a un debate serio, pero aquí anda por los gajos. Le agradezco por tomarse el trabajo de interactuar conmigo, que no soy ni por asomo experto en ciencias sociales o políticas, solo opino desde mi sesgada perspectiva.

        Para mí está claro que Lenier y Veiga abogan por un sistema multipartidista; repito están en su derecho de expresarse. Sin embargo, es un hecho que esto se contrapone de plano a la política oficial. Es un ataque a la yugular del gobierno actual. Es infantil pensar que no van a recibir una respuesta en igual proporción o incluso de forma desproporcionada como suele hacerse desde posiciones de poder. En mi opinión, que es solo una más y que no pretende ser portadora de la verdad universal, un sistema multipartidista en Cuba significaría el fin del socialismo. Lo digo mirando al espejo de lo que sucede ahora mismo en países como Venezuela y Brasil. Al mismo tiempo pienso que el socialismo no es en sí mismo la meta a que debemos aspirar, sino al bienestar de nuestro pueblo y para eso muchas cosas deben cambiar. Tampoco creo que el capitalismo, en las condiciones de Cuba, vaya a garantizar prosperidad para todos, más bien tengo la certeza de que conduciría al eventual ultraje de nuestra patria por las huestes imperiales. No sé si usted coincide conmigo en que trabajar para propiciar esto último no es precisamente un acto patriótico.

        Desde hace mucho en este debate se vienen sembrando opiniones que tienden a distanciar las ideas de sus voceros. Como esa de: “ataca al mensaje pero no al mensajero”. Como si las ideas fueran huérfanas. El mismo Trump ha dicho que quiere lo mejor para Cuba. La idea es buena. Estoy seguro que las ideas de Lenier y Veiga también lo son.

        ¿Es una mentira que la OSF persigue ferozmente el aniquilamiento de los movimientos de izquierda escala planetaria? Lenier y Veiga declaran abiertamente que trabajan por Cuba al amparo de la OSF. Utilizando su mismo sofisma, pero al revés: Lenier y Veiga quieren lo mejor para Cuba, la OSF los apoya; por lo tanto, la OSF quiere lo mejor para Cuba. Me parece que eso ni usted se lo cree, pero podemos seguir haciendo malabares intelectuales si le parece. No lo creo tonto, pero si va arar con bueyes debería saber que, como dice el refrán, “el buey más manso nos da la mejor patada”.

        • Pedro Monreal dice:

          Estimado Orozco,

          Vamos entonces a interactuar yendo a la raíz.

          Yo sí considero que Veiga y Lenier quieren lo mejor para Cuba.

          Ud. reconoce que Veiga y Lenier tienen derecho a expresarse. Hasta ahora nadie ha demostrado que por ello hayan violado la ley.

          Agrego yo que, hasta donde conozco, “la respuesta” que han recibido no proviene directamente del “poder”.

          Se trata de descalificaciones originadas en personas y en blogs, que en ningún caso creo que han hablado oficialmente. Lo que se ha publicado en Granma –que es el órgano de prensa oficial del CC del PCC- es una entrevista a Ubieta, tomada de Cuba Debate, donde no se menciona ni a Veiga, ni a Lenier, ni a Cuba Posible.

          Todo lo demás son opiniones y nada más. Hasta han publicado un panfleto que aglomera textos con esas opiniones, al que le han llamado “libro”.

          Ya he explicado en otras ocasiones mis críticas a esas opiniones, específicamente al alboroto descomedido respecto al “centrismo”. Para empezar, varios de los ideólogos detrás de eso no tienen la calificación académica necesaria como para hacerle caso a lo que dicen. Otros tienen nivel académico, pero no entienden aspectos específicos sobre los que se han puesto a opinar. Esto lo he puesto por escrito varias veces. No es nuevo, pero lo subrayo para que esta interacción quede clara desde el principio.

          Si realmente Veiga y Lenier estuviesen atacando la yugular del gobierno cubano -como Ud. dice- la situación fuera distinta.

          Usted puede tener la opinión que considere apropiada, y yo la respeto, pero ¿tiene Ud. prueba concreta de actividad contra la seguridad del estado por parte de los ciudadanos Veiga y González, que ya han sido descalificados al margen de la ley? Se les ha llamado traidores, algo que pudiera tener implicaciones legales en cualquier país.

          Entonces, como las ideas no son huérfanas, explíqueme, por favor, quien o quienes pudieran estar detrás de la brillante idea de acusar a alguien de algo tan grave como la traición, sin tomarse el trabajo de presentar pruebas concretas.

          No es serio tratar de hacer pasar como prueba aceptable la sarta de majaderías que se han dicho sobre el centrismo ni las ridículas fotografías de un grupo de personas sentadas en la mesa de un restaurante.

          Si Ud. quiere interactuar en serio, entonces la cuestión es esa: existen personas a quienes no les corresponde ser fiscales, pero que en la práctica se comportan como si lo fuesen y que parecen considerar que otras personas tiene que aceptar eso.

          Le repito que usted puede pensar lo que desee sobre el socialismo, las huestes imperiales, Trump, y la escala planetaria, pero no sé de dónde saca Ud. que Lenier y Veiga han declarado que trabajan por Cuba “bajo el amparo” de la OSF.

          Yo no he utilizado sofisma alguno. Lo he dicho muy claramente: es de conocimiento público que instituciones oficiales del país mantienen relaciones de colaboración internacional financiadas por la OSF, es decir, según los códigos que Ud. utiliza, “amparadas” por la OSF.

          Explíqueme cómo lo de “traición” funciona solamente para Veiga y Lenier, y no para otros, y entonces pudiéramos tener un debate serio.

          A mí no me interesa hacer malabares intelectuales, lo que quiero es que Ud. me explique algo a lo que no le veo ni pies ni cabeza.

  4. Miguel Orozco dice:

    Estimado Monreal,

    Si de lo que se trata es de personas y blogs que en ningún caso, según dice, han hablado oficialmente, entonces la reacción y la connotación que ha tomado la polémica me parece un tanto desmedida. Que los difamados pidan se abra un proceso judicial en su contra no es común. Incitar a que todos los ciudadanos de buena voluntad los demanden es cuando menos extraño.

    Si lee con cuidado mis palabras verá que no he suscrito ninguno de los calificativos que imputan a Veiga y Lenier. Lo cual no significa que sienta simpatía alguna por sus ideas en relación a lo que es mejor para Cuba. Creo que apátrida es la peor ofensa que puede hacerse a un cubano digno. Pienso que difícilmente un patriota renunciaría a defenderse ante tal acusación.

    Sobre “todas las demás opiniones”, incluyendo aquellas que se publican en “libros” y “panfletos” considero que tienen el mismo derecho a ser expresadas en los términos que usted advierte. Ideólogos, alborotos y alborotadores, hay en todas las franjas del espectro, desde el rojo vivo, pasando por el rosadito claro, hasta el añil. Así que lo que se sobra es a quien escoger para criticar, y esperar en la misma medida la crítica de los demás. Con frecuencia la opinión de uno es afrenta de otro. Mal anda en política quien es en exceso susceptible y se retrae ante el embate. Salvando la abismal diferencias con lo que aquí pasa, cosa que algunos pretenden invocar para llamar la atención y crear “alboroto”, un experto en la cruda lucha política aconsejaba tener cabeza fría, el corazón caliente y las manos limpias.

    “No es serio tratar de hacer pasar como prueba aceptable la sarta de majaderías que se han dicho sobre el centrismo”, dice usted. Señala con frecuencia lo que viene y no viene al caso. Descalifica al que no tiene nivel académico y a quien lo tiene le faltan entendederas para abordar los “detalles específicos”. ¿De qué colegio europeo hay que graduarse para ser tomado en serio? Reconozco que lo expresa con refinamiento y educación. Pero en su esencia no veo diferencia con quien según usted pretende erigirse como “fiscal” para decidir quién si y quién no.

    Amparo es nombre de mujer que en buen castellano significa amparar, dar apoyo. Lenier y Veigan han dicho públicamente que están trabajando con la OSF. Rectifíqueme si me equivoco: trabajar en este caso implica, entre otras cosas, recibir apoyo financiero. Entonces si hablamos la misma lengua, no veo donde está la falta en decir que han estado y en el futuro pretenden seguir bajo el amparo de esa fundación. Quizá me equivoqué en decir “por Cuba”, tal vez sea por otra nación u otro propósito, eso la verdad no lo sé.

    Ya “tome nota”, y de seguro otros también, sobre los vínculos de instituciones como la UH y el ISRI con la OSF. Veo que conoce bien el asunto, sin embargo elude referirse al historial de la OSF. Parece que en este tema otros tienen más profundidad sobre los “aspectos específicos”. No se preocupe, no pretendo ponerlo en aprietos. Prefiero contar un mal chiste. “En medio de un naufragio muchos se agarran de cualquier tabla para sobrevivir. Una poderosa deidad aparece y señalando a un hombre que se ahoga le concede un deseo. –Quítele las tablas a los demás-, pide el moribundo”.

    Finalmente le digo que no se por quién me toma. La confieso que me siento alagado cuando me pide explicaciones sobre temas que considero en extremo complejos. Tengo más dudas que certezas, soy simplemente el hijo de Orozco, nieto de Alfonso. Gracias una vez más por interactuar conmigo.

    • Pedro Monreal dice:

      Pra Orozco,

      No me hace falta tomarlo por alguien para responderle. Bien sea una persona real o bien sea un troll, aquí va lo que pienso.

      Nada de esto tiene que ver con simples opiniones. Se trata de un proceso de descalificación política sin pruebas. Es un “trabajo sucio” hecho de forma chapucera.

      No me retraigo en el debate. El problema es que no voy a concederle estatus de pensamiento académico a lo primero que se les ocurra a personas que no tienen esa formación. Es decir, no acepto la impostura de utilizar un “corta y pega” de frases con apariencia de pensamiento docto para tratar de proyectar la imagen de analistas políticos a la que aspiran muchos de los que alborotan en esta algarabía con el centrismo. Una condición que no tiene ni de lejos. Las reglas acerca de qué cosa es pensamiento académico y que cosa no lo es no las pongo yo. No me erijo en fiscal de nada. Eso es lo que hay.

      El debate entonces lo hago en el plano político, como ciudadano.

      Vamos a seguir el “jueguito” de la supuesta contaminación que emana de la OSF y de otras fundaciones como la Ford, que también ha formado parte de las “denuncias” contra Cuba Posible.

      Supongamos que la OSF y la Ford fuesen un “Chernobiles ideológicos” que con sus fondos convirtiesen en subversivo, antipatriótico, y plattista cuanta persona o institución de la isla tocasen. En esa lógica, el origen del “mal” son las fundaciones, simplemente por ser lo que se dice que son. Con “ser” OSF y Ford ya sería suficiente para provocar el “mal”.

      El “bien” radicaría en evitarlas totalmente. Son tan contaminantes que no habría salvación posible en caso de proximidad.

      Entonces, en esa lógica, Cuba Posible es el “mal”, pero resulta que no es la única entidad de la isla sometida a la radiación de OSF y de Ford. Hay otras más, pero en una pirueta de la lógica más elemental, los “acusadores” miran hacia otro lado.

      Yo no le pido a nadie una explicación sobre un tema complejo. En realidad la pregunta es sencilla: ¿Por qué unos sí y otros no?
      Pero si no se quiere responder a esa contradicción, no importa.

      A lo mejor si se lee los links siguientes se comprende mejor la duda que tengo:

      El sitio web del Programa Cuba del Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) de la Universidad de Columbia (New York) dice textualmente “El Programa Cuba es actualmente financiado por Open Society Foundations y Ford Foundation” (The Cuba Program is currently funded by Open Society Foundations and the Ford Foundation). Puede consultarse en http://ilas.columbia.edu/centers-and-programs/cuba-program/

      El “Programa Cuba” de ILAS incluye un Programa de Intercambio Académico entre la Universidad de Columbia y la Universidad de La Habana, bajo el cual se realizan visitas académicas entre ambos países. También ILAS ha mantenido un proyecto de colaboración con el Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI) del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, en La Habana.
      Puede consultarse en:
      http://ilas.columbia.edu/ilas-issues-second-printing-of-cuba-us-relations-normalization-and-its-challenges-on-april-24-2017/
      http://ilas.columbia.edu/fall-2016-cuba-and-beyond-series/

      La Open Society habría financiado dos instituciones que son abiertamente solidarias con la Revolución Cubana: Global Exchange y National Security Archive Project. Puede consultarse en: DISCOVERTHENETWORKS.ORG,

      Hillary Pennington, Vice Presidenta de la Ford Foundation sostuvo encuentro con el CENESEX, el 29 de septiembre de 2016, (Nota: cuando ya llevaban rato andando las “denuncias” contra Cuba Posible).
      Puede consultarse en: https://www.facebook.com/cenesex/posts/1198301363567272

      La Fundacion Ford financia el proyecto “Cuban Oral History: Memories of the Cuban Revolution”, de la Universidad de Southampton, realizado bajo los auspicios del CENESEX.
      Puede consultarse en: http://www.southampton.ac.uk/cuban-oral-history/index.page

      Obviamente, yo no tengo problema alguno con ninguna de esas actividades de colaboración. Todas me parecen bien.

      Son otros quienes ponen bajo sospecha ideológica y quienes ven inclinaciones subversivas en todo lo que sea “tocado” por esas fundaciones.

      Insisto en que mi preocupación es la falta de lógica de las acusaciones contra Cuba Posible, pero pudiera ser que la lógica no forme parte de esto, en cuyo caso entonces la cosa se entiende mejor.

      Regreso por tanto a mi afirmación anterior: es un “trabajo sucio” hecho de forma chapucera.

      La verdad es que no creo que sea yo quien se encuentre en aprietos, al menos para explicarse racionalmente.

      • Miguel Orozco dice:

        Estimado Monreal,

        Me disculpo si mi forma de expresarme le sugiere invocar ad hominem. No soy “moderado” en mi manera de pensar, ni de conducirme. Créame que no hay falsedad en mis intenciones, solo el interés de opinar y realimentarme sobre un tema que considero importante.

        Desde mi punto de vista usted circunscribe la discusión y las razones por las que unos atacan a Cuba Posible, y en específico a sus colegas, a la legitimidad del vínculo que estos puedan tener con organizaciones como la OSF. Lo cual a mí me parece solo una arista de problema. Como expresé antes, yo creo que la cuestión va más allá y tiene su génesis más profunda en la confrontación política e ideológica, al margen de si esta se nutre de fondos y/o pensadores foráneos o autóctonos. Usted pretende hacer el “trabajo limpio” sin embarrarse las manos de grasa.

        En este sentido doy todo el crédito a las palabras de Arturo López-Levy cuando dice que: “algunos “centristas” que son, en el fondo, liberales y neoliberales; y desean promover la desregulación del sector privado”, se esconden para hacerlo.

        No se puede mantener funcionando un almendrón, muchos menos cambiarle el motor, vestido de traje y corbata. Hay que ensuciarse. Dicho esto, creo que tiene usted toda la razón cuando expresa que la cuestión es sencilla. Complejo es el problema sobre salarios, huevos y gallinas que nos trae Aurelio Pedroso. Aquí, está claro que es lo debe ir primero.

        • Pedro Monreal dice:

          Para Orozco,

          No hago ni trabajo limpio, ni trabajo sucio.

          Lo que me interesa es que me respondan si, debido a las relaciones con fundaciones estadounidenses, Veiga y López son los únicos en Cuba que cabría “denunciar” como “contaminados”, “centristas”, “apátridas”, y la larga ristra de improperios que les han endilgado.

          Por supuesto que la discusión la circunscribo al punto de las relaciones con las fundaciones. Esa ha sido, hasta ahora, la “pieza de convicción” central que cree haber aportado “la izquierda de las salchichas”, para tratar de “validar” su “denuncia”. (Lo de las “salchichas” puede verlo en la página 100 del panfleto “Centrismo en Cuba”).

          Las demás aristas que Ud. menciona son secundarias. Las ideas que Ud. u otro puedan tener sobre lo que se publica en Cuba Posible no son importantes para esta discusión. Aquí lo que se está haciendo no es un intercambio de ideas sino una acusación, bastante seria. Aporte Ud. hechos en esta discusión.

          Desconozco si ha revisado los enlaces que indiqué en mi comentario anterior. Cuando Ud. llegue a una opinión acerca de si se saca a Veiga y a López de la lista de “anti patriotas”, o si esa lista se extiende a otros que han participado en colaboraciones apoyadas con fondos de esas fundaciones, entonces seguiremos intercambiando sobre el almendrón, la corbata y las gallinas.

          • Miguel Orozco dice:

            Monreal,

            No soy yo quien para clasificar a unos y otros. Ud. puede declararse naranja dulce, limón partido o lo que quiera, pero si dice que: “Este es un proceso controlado, de punta a cabo por el PCC. Hay que trabajar en favor de ello con ideas constructivas que tengan utilidad práctica, en vez de dedicarse a cazar fantasmas ideológicos”, creo que tiene toda la razón y no tenemos más nada que discutir sobre contrarrevolucionarios, “centristas”, plattistas, platistas, etc. Yo me guardo esos epítetos para los que se oponen a lo que usted plantea en esta cita.

      • Antonio Rodriguez dice:

        Es tan simple la respuesta que no entiendo como se pierden en este debate. No es igual colaborar a ser financiado. Cuando se colabora se tienden puentes, se trata de llegar a un entendimiento comun, que beneficie a ambas partes, sin demeritar o aplastar a la contraparte. Cuando se es financiado ,se esta en la obligacion (so pena de perder el financiamiento) de difuminar las ideas, pensamientos e ideologia del financista.

        • Pedro Monreal dice:

          Antonio,

          ¿Qué parte fue la que no entendió de la palabra “financiado” en lo que aparece en el sitio web que he indicado?

          Dice textualmente. “El Programa Cuba es actualmente financiado por Open Society Foundations y Ford Foundation”.

          Esos “puentes” de los que Ud. habla no son etéreos. Se lo explico claramente: eso implica pasajes, hoteles, comidas, eventos, y libros publicados. Todas esas cosas para armar los “puentes” son cosas materiales. Son cosas financiadas por las fundaciones, o sea son estas fundaciones las que pagan por eso.

          Las cosas no funcionan en la realidad como Ud. dice. El hecho de que existen instituciones cubanas que han participado en colaboraciones financiadas por las fundaciones mencionadas (OSF y Ford) no implica, en modo alguno, hasta donde conozco, que ni la Universidad de La Habana, ni el CIPI, ni el CENESEX hayan estado en la “obligación” de “difuminar las ideas, pensamientos e ideología del financista”.

          Esas son instituciones que tienen experiencia en este terreno, aunque algún “listo”, como el troll identificado como Adrian, opine que esas instituciones se han estado chupando el dedo olímpicamente y han pecado de ingenuidad.

          Existe evidencia abundante de que esas instituciones cubanas han hecho exactamente lo contrario de lo que Ud. dice. Lo que se ha hecho en todos esos intercambios beneficia a Cuba y a la Revolución.

          ¿”A santo de qué” lo que hace Cuba Posible es diferente de eso?

          ¿Por qué habría que hacerles caso a unos cuantos sectarios trasnochados?

          • Antonio Rodriguez dice:

            Entiendo perfectamenta las diferencias entre financiamiento y colaboracion. Mi comentario se debe a que usted fue quien escribio que la OSF y FORD colaboraban con instituciones cubanas y financiaban a CP. Como explicar entonces que las instituciones citadas se distancien en sus publicaciones de los intereses e ideales de OSF y FORD, y CP se convierta en su portavoz? Debe ser instinto de supervivencia o afan de publicar a cualquier costo.

  5. Raúl González dice:

    ¿Por qué Cuba Posible no cuenta con un informe de transparencia? Creo que sería fundamental conocer en qué se gasta el dinero, de quién recibe financiación y sobre todo a qué lo destina. Leo muchos de los artículos de ustedes y encuentro referencias a la transparencia. ¿Por qué no practicarla? Sobre todo en aras de demostrar que tienen la conciencia tranquila, y que sobre la financiación no condiciona en nada la línea del laboratorio.

    • Pedro Monreal dice:

      Para Raúl González,

      Ud. asume que quienes participamos en Cuba Posible debemos “demostrar” que tenemos la conciencia tranquila.

      Supongo que se trata de un chiste.

      • Raúl González dice:

        Estimado Monreal, creo que me ha malentendido lo que he dicho. No se trata de demostrar pero me parece hasta cierto punto preocupante que una institución como Cuba Posible no publique ni informe ni sobre su presupuesto o fuentes de ingreso. Aunque estamos ante un escenario de alegalidad, el problema es que Cuba Posible no intente establecer un estado de transparencia. Tengo entendido que la voluntad que tiene este proyecto es ser un think tank, creo que muchos como el tipo de CP cumplen esos estándares. Haría bien, porque hablaría de la seriedad.

        • Pedro Monreal dice:

          Yo lo entiendo bien. A Ud. le preocupa que Cuba Posible sea la única plataforma que todavía no publica sus informes financieros porque todas las demás plataformas, inclusive las que muy probablemente utilizan recursos del presupuesto nacional, ya publican esos informes, y por tanto Cuba Posible anda rezagada en ese frente. ¿Es eso?

          Casualmente ayer estuve leyendo los informes financieros de varias plataformas y todos parecen estar en orden. Los gráficos estaban muy bien hechos. Por ese lado no hay que preocuparse.

          El problema es solamente con Cuba Posible que todavía no cumple con los estándares.

          • Raúl González dice:

            Señor Monreal, no quisiera pensar que su comentario es irónico. Es lógico que en Cuba la palabra transparencia es una palabra rusa o peor en sánscrito. Incluso Periodismo de Barrio, que ha sido uno de los primeros y únicos experimentos periodísticos cubanos hace meses que no actualiza su informe de transparencia. Mi duda es sobre Cuba Posible, no sobre si cumple los estándares cubanos (eso es jugar sencillo porque nadie lo hace), pero en otros países eso ocurre. Memorias y cuentas, informes de transparencia, informe de donantes, lo que sea. Pero es que no sabemos nada de esto y creo que es importante que se cumpla. No para cumplir con la legalidad de un país que no tiene.

            Mire Monreal, a mi me encanta leer sus artículos y no entro en descalificaciones ni nada de ello, yo le pediría lo mismo. Y un debate, no nada de ironía porque hablo con seriedad y respeto. Y ojo, a mi nadie me manda a escribir esto, sobre me sale la duda de que CP no cumpla con estándares de transparencia.

  6. Pedro Monreal dice:

    Leo diariamente publicaciones diversas en muchas plataformas digitales de distintos paises y la verdad es que jamás me he interesado por sus “balances financieros” o por sus “informes de transparencia”. De hecho, no sé si las tienen.

    No creo que eso tenga que ver con el interés o con la calidad que pudieran tener los textos que se publican.

    Cuba Posible no es un medio de prensa. Tampoco es una revista. Es una plataforma para el intercambio de ideas con un formato de blog colectivo. Nadie está obligado a leer un blog. Si a alguien le parece que por no publicar un “balance financiero” o “un informe de transparencia”, Cuba Posible no es una plataforma transparente y que por eso no merece ser leida, pues esa sería una opción legitima de ese lector.

    Yo tengo un blog personal y no hay nada legal -en el pais donde está el server que “hospeda” el blog- que establezca un estandard de transparencia. Incluso no me queda claro que pudiera ser eso en el caso de un blog.

    De todas maneras, Roberto Veiga -Director de CP- expresó hace unos días (7 de julio de 2017) que “sobre el tema del financiamiento, me comprometo, en este momento, a que dentro de unas semanas haremos público con cuántas contrapartes financistas hemos trabajado y trabajaremos” Puede verlo aquí https://cubaposible.com/derecho-defender-cuba-roberto-veiga/

    Quizás eso resuelva su preocupación.

    • Antonio Rodriguez dice:

      Lo que despierta mi suspicacia es su furibunda reaccion al tema del financiamiento y la transparencia de sus balances. Creo que para el bien de CP usted deberia declarar quien financia su blog, aun cuando “el pais donde esta el server” no establezca un estandar de transparencia. Los lectores y “debatientes” se lo agradeceriamos. De Roberto Veiga no digo nada, el ha sido mas que explicito al develar que sirve a contrapartes financistas y ademas que se dispone a trabajar para otras. Asi segun dicta su preclaro entendimiento, defendera y engrandecera a Cuba.

      • Pedro Monreal dice:

        Antonio,

        A ver si nos entendemos. Mi blog personal se llama “elestadocomotal”. Es mi blog y no tengo que rendirle cuentas a Ud. ni a nadie.

        Ud. y los “debatientes” pueden pensar lo que les venga en ganas sobre eso.

  7. Pedro Monreal dice:

    Para el troll Adrian,

    Quienes la van a tener difícil para tratar de embarcar a la Revolución Cubana con toda la bobería dogmática y sectaria que propagan van a ser los “denunciantes” de la IBM (izquierda bruta y mandona).

    Mejor sigan comiendo “salchichas” (Lo de las “salchichas” puede verlo en la página 100 del panfleto “Centrismo en Cuba”)

  8. Pedro Monreal dice:

    Orozco,

    Respondo aquí a su comentario del 19/07/2014 de 1:37 pm porque el sistema no ofrece espacio para responderle inmediatamente debajo.

    Muchas gracias por su nota. Entendido, dejamos la discusión aquí.

    Si me permite una última cuestión, le coloco debajo algo que dije en uno de mis primeros textos en Cuba Posible (18 de marzo de 2015), hace 854 días atrás, y que en esencia refleja lo que he comentado ayer en Cubadebate y que Ud. ha citado. Entre ambos textos, he escrito muchas cosas y siempre he mantenido el mismo enfoque político.

    “Obviamente, el proyecto político ha sido mellado durante el período especial, en algunos aspectos más que en otros, pero el hecho comprobable es que más de dos décadas después de la caída de la Unión Soviética, el proyecto sigue vigente en Cuba. Aunque algunas modificaciones han tenido lugar, en ciertos casos importantes, estas no han transformado esencialmente la naturaleza del proyecto. Ni el modelo económico estatal ha dado paso a un esquema fundado en el sector privado y el predominio del mercado, ni se ha pasado a un sistema político multipartidista. El programa de inclusión social sigue siendo, a pesar de la crisis, uno de los mejores de América Latina y el Caribe (en realidad uno de los mejores de todo el mundo en desarrollo) y la idea de la justicia social continúa primando, no solo como prédica abstracta, sino como cemento de una ideología que, a pesar de estar crecientemente impugnada, conserva todavía un considerable impacto concreto en la política nacional. Finalmente, la irrupción de un heterogéneo sector contestatario y el surgimiento de zonas de frustración, desconcierto y apatía entre la población no han cambiado el dato fundamental de que el proyecto cuenta con decisivo respaldo popular, que llega a ser muy activo y contundente en determinados grupos sociales” (“¿Actualización del modelo o reforma del Estado?”)

    • Miguel Orozco dice:

      Gracias Monreal,

      Lamentablemente no dispongo de mucho tiempo para leer en detalle todos sus artículos como quisiera, en algún momento los leeré. Por lo debatido hasta aquí y por las citas traídas a colación creo que tenemos varios puntos de vista en común. No así, en mi caso, con las posiciones de Veiga y Lenier que considero francamente contrarrevolucionarias.

      Para que no se interprete incorrectamente lo que digo, aclaro que no lo hago invocando una acepción lingüística o filosófica de lo que una revolución significa, sino desde la connotación que el término revolucionario y su contrario han tenido en nuestro proceso histórico concreto. Más claramente, el hecho de concebir una evolución del modelo político cubano hacia una plataforma multipartidista no clasifica ni tan siquiera como una propuesta “centrista” en el imaginario de la mayoría que Ud. en su artículo reconoce respaldan a la Revolución Cubana. Esto, en el lenguaje terrenal que se habla en nuestras calles es una idea abiertamente contrarrevolucionaria, más allá de cualquier interpretación geométrica que se quiera hacer del asunto.

      A lo anterior agrego que la defensa tu quoque de sus colegas, que Ud. y otros han emprendido, solo revela la posición hipócrita de la parte gobernante, pero en ningún caso los libera de la participación en los hechos que se les imputa y de los cuales se ha mostrado fehaciente evidencia gráfica. El cuestionamiento a la política de partido único, con el soporte de instituciones o figuras que defienden intereses contrarios a la mayoría a la cual Ud. se refiere en su artículo, solo refuerza su carácter contrarrevolucionario.

      También discrepo con los que piensan que no es hora de enfrascarse en trifulcas ideológicas y que hay que concentrarse en enmendar nuestra maltrecha economía y los problemas prácticos que se han derivado de su deterioro. Creo que las dos cosas deben ir de la mano, pues como Ud. bien dice muchas de las bondades y justicia que hoy disfrutamos y a las que no queremos renunciar han emanado de esa ideología dominante.

      Esa es la esencia de lo que pienso.

  9. Pedro Monreal dice:

    Para Antonio,

    Yo no he escrito que la OSF y FORD colaboran con instituciones cubanas. Eso lo han “escrito”, en sus sitios web, las propias instituciones cubanas y de Estados Unidos que sostienen los referidos proyectos de colaboración.

    Usted es quien escribe ahora algo que interpreto como una “denuncia”: la calumnia, o para decirlo en cubano “la guayaba” o “el paquetón”, de que Cuba Posible se ha convertido en “portavoz” de esas fundaciones.

    Como asumo que Ud. ha leído lo que se publica en Cuba Posible y como Ud. no se ha molestado en aportar una sola evidencia de la vileza que está diciendo, considero entonces que Ud. es un vulgar difamador, emulo de Goebbels: “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.

    Me doy cuenta de que carece Ud. del instinto de la decencia.

    No es nada personal, es la manera en que le respondo a los que andan en el “negocio” de la difamación.

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